Sandra y Don Germán
10 de Octubre.- Leo que Germán Yanke se va de Telemadrid. Y leo, escandalizado, que Pablo Sebastián ganaba por lo que hacía –cinco minutos de reloj al día- 6000 euros mensuales. Respiro hondo.
La verdad es que me caía bien Germán Yanke, como, de alguna manera, me cae bien Alfredo Urdaci (a pesar de que con ninguno de los dos estaría de acuerdo ni me iría de cañas). Lo cierto es que me gustaba ver su informativo, porque no es que lo encontrase plural (en Madrid la pluralidad es como la hierba al paso del caballo de Atila) pero sí que estaba hecho con una cierta simpatía que es muy de agradecer. De todas maneras, debo decir que me pone MUY NERVIOSO la manía de todos los comentaristas de derechas de llamarse por el Don, aunque sean amigos. “Don Germán”, “Don Pablo”...Y por ahí.
Por cierto que en el informativo de GY estaba una vieja conocida mía de los tiempos de la tele (Sandra Barneda). Cuento su historia porque tiene algo de tema colateral. Barneda era una chica que, hace algunos años recibió el encargo de comentar la retransmisión de Televisión Española de cierto debate sobre el estado de la nación. Y dejó tan claro con quién iba (utilizó ciertos calificativos no muy diplomáticos hacia la cabeza del PSOE en ese momento) que Televisión Española tuvo que pedir disculpas y Antena 3 se apresuró a ficharla (en aquel momento Telefónica acababa de desembarcar).
Sandra Barneda presentó (si no recuerdo mal) algún que otro informativo sustituyendo a las primeras figuras, hasta que el primer Gran Hermano obligó a Antena 3 a situarse al contraataque y encontraron El Bus. Pusieron a la pobre chica a comentar las noticias que producía aquel grupo de seres absurdos presos en un buseto que recorría la piel de toro. Barneda estaba descolocada y se le notaba mucho porque, cada vez que especulaba (verbo feísimo) con la posible relación de edredoning de este con aquella, no podía evitar poner el tono que hubiera puesto al anunciar un acuerdo bilateral entre la patronal y los sindicatos.
El bus acabóse y el contrato de Barneda rescindióse. Pero como Sandra Barneda ha demostrado tener las siete vidas proverbiales, en su siguiente reencarnación profesional, trabajó de actriz en una obra de Chicho Ibáñez Serrador (una de las últimas que se pusieron en la cartelera madrileña). En el informativo de Yanke era la chica seria que ponía el tono judicial y severo a un informativo que parecía, Urdaci dixit, un tanto ingénuo para los tiempos que corren.
Dicen que Yanke se va (o le van) porque tuvo un rifirafe en directo con Esperanza Aguirre que no tolera que se diga en alto lo que todo el mundo sabe, y es que va a por la sucesión de Mariano Rajoy (que es esa persona que quiere tener contento a todo el mundo y no le acaba de salir).
Publico, por curiosa, la transcripción que se ha ofrecido del último encuentro en la cumbre Yanke/Aguirre y que cada cual saque sus propias conclusiones.
Yanke: "Madrid se le queda pequeño y usted a quien quiere tener enfrente es al presidente del Gobierno".
Aguirre: "No me gusta que uste compre el discurso del partido socialista porque es absolutamente falso".
Yanke: "Compro el que me parece mejor. (...) ¿Cree usted..?"
Aguirre: "Creo que compra usted el discurso de nuestros adversarios". (...)
Yanke: "Ahora voy a intentar comprar el discurso de todos".
Aguirre: "No, no. Compre el del adversario. A mí lo que me gusta es debatir".
Yanke: "Le aseguro que no he comprado nada. En todo caso me lo han regalado".
Aguirre: "Comprar entre comillas. No se pique, señor Yanke". (...)
Yanke: "¿Lo ha pasado bien?".
Aguirre: "Muy bien. Si a mí me encanta que compre el discurso del adversario".
Yanke: "Compro el discurso que en cada ocasión me parece más oportuno".
Aguirre: "Me parece fantástico".
Yanke: "Muchísimas gracias por haber estado aquí y hasta muy pronto".
Aguirre: "A usted. Hasta muy pronto".
La verdad es que me caía bien Germán Yanke, como, de alguna manera, me cae bien Alfredo Urdaci (a pesar de que con ninguno de los dos estaría de acuerdo ni me iría de cañas). Lo cierto es que me gustaba ver su informativo, porque no es que lo encontrase plural (en Madrid la pluralidad es como la hierba al paso del caballo de Atila) pero sí que estaba hecho con una cierta simpatía que es muy de agradecer. De todas maneras, debo decir que me pone MUY NERVIOSO la manía de todos los comentaristas de derechas de llamarse por el Don, aunque sean amigos. “Don Germán”, “Don Pablo”...Y por ahí.
Por cierto que en el informativo de GY estaba una vieja conocida mía de los tiempos de la tele (Sandra Barneda). Cuento su historia porque tiene algo de tema colateral. Barneda era una chica que, hace algunos años recibió el encargo de comentar la retransmisión de Televisión Española de cierto debate sobre el estado de la nación. Y dejó tan claro con quién iba (utilizó ciertos calificativos no muy diplomáticos hacia la cabeza del PSOE en ese momento) que Televisión Española tuvo que pedir disculpas y Antena 3 se apresuró a ficharla (en aquel momento Telefónica acababa de desembarcar).
Sandra Barneda presentó (si no recuerdo mal) algún que otro informativo sustituyendo a las primeras figuras, hasta que el primer Gran Hermano obligó a Antena 3 a situarse al contraataque y encontraron El Bus. Pusieron a la pobre chica a comentar las noticias que producía aquel grupo de seres absurdos presos en un buseto que recorría la piel de toro. Barneda estaba descolocada y se le notaba mucho porque, cada vez que especulaba (verbo feísimo) con la posible relación de edredoning de este con aquella, no podía evitar poner el tono que hubiera puesto al anunciar un acuerdo bilateral entre la patronal y los sindicatos.
El bus acabóse y el contrato de Barneda rescindióse. Pero como Sandra Barneda ha demostrado tener las siete vidas proverbiales, en su siguiente reencarnación profesional, trabajó de actriz en una obra de Chicho Ibáñez Serrador (una de las últimas que se pusieron en la cartelera madrileña). En el informativo de Yanke era la chica seria que ponía el tono judicial y severo a un informativo que parecía, Urdaci dixit, un tanto ingénuo para los tiempos que corren.
Dicen que Yanke se va (o le van) porque tuvo un rifirafe en directo con Esperanza Aguirre que no tolera que se diga en alto lo que todo el mundo sabe, y es que va a por la sucesión de Mariano Rajoy (que es esa persona que quiere tener contento a todo el mundo y no le acaba de salir).
Publico, por curiosa, la transcripción que se ha ofrecido del último encuentro en la cumbre Yanke/Aguirre y que cada cual saque sus propias conclusiones.
Yanke: "Madrid se le queda pequeño y usted a quien quiere tener enfrente es al presidente del Gobierno".
Aguirre: "No me gusta que uste compre el discurso del partido socialista porque es absolutamente falso".
Yanke: "Compro el que me parece mejor. (...) ¿Cree usted..?"
Aguirre: "Creo que compra usted el discurso de nuestros adversarios". (...)
Yanke: "Ahora voy a intentar comprar el discurso de todos".
Aguirre: "No, no. Compre el del adversario. A mí lo que me gusta es debatir".
Yanke: "Le aseguro que no he comprado nada. En todo caso me lo han regalado".
Aguirre: "Comprar entre comillas. No se pique, señor Yanke". (...)
Yanke: "¿Lo ha pasado bien?".
Aguirre: "Muy bien. Si a mí me encanta que compre el discurso del adversario".
Yanke: "Compro el discurso que en cada ocasión me parece más oportuno".
Aguirre: "Me parece fantástico".
Yanke: "Muchísimas gracias por haber estado aquí y hasta muy pronto".
Aguirre: "A usted. Hasta muy pronto".
1 comentario:
Creo que en tu comentario se mezclan varias cuestiones:en principio, no creo que tergiversar y manipular sea ningún derecho. La misión del periodista debería ser la de informar. En cualquier caso, creo que el verbo informar, por sí mismo, supone aplicar un filtro (se informa a alguien de algo que se elige de entre todas las cosas posibles). Uno no puede reflejar toda la realidad del mundo. Es como aquel cuento de Borges en que el emperador encargaba un mapa tan grande como el imperio mismo. Toda versión de la realidad es resumida y, como tal, es parcial.
Luego está la cuestión de qué es lo que es conveniente decir porque resulta útil para quien lo escucha. Y no sólo existe información basura (inútil) en el periodismo rosa. También en el fútbol. Titulares del estilo "Fulanito herido por las críticas de Luis después del primer gol" son tan apestosos a humo como los que pregonan los amores de Maite Zaldívar.
De cualquier manera, también me parece que la libertad de informar choca casi siempre, invariablemente, con la línea editorial del medio que acoge al periodista. Porque una tele, o un periódico, los paga siempre alguien, aunque ese alguien sea un accionista privado o un gobierno. Yo siempre digo lo mismo, si yo tuviese los miles de millones que cuesta una tele, sacaría siempre en el telediario que hago las cosas mejor que nadie, y mi madre presentaría el programa de las tardes y saldría siempre en la lista de las diez mujeres más elegantes, por poner algunos ejemplos...No sería imparcial, pero Ah, se siente, pagaría yo y el gato es mío y ya se sabe...;-) Es broma, por supuesto. Por encima de estas cosas debería estar una cierta ética que respetase a las personas.
Muchísimas gracias por tu comentario
Publicar un comentario