No cambies nunca, Maripili

14 de Noviembre.- Me gusta la tele catalana, entre otras cosas, porque no machacan al personal con lo bien que se vive en Cataluña (aunque parezca mentira) y porque no sale Esperanza Aguirre cada cinco minutos inaugurando cosas. Sólo por esto, ya valdría la pena.

Pero es que, además, ponen buenos documentales, programas imaginativos (uno de libros que es fenomenal, mucho mejor que el de Dragó) y alguna que otra película (Prospero´s Books, hace poco, por ejemplo). Creo, hasta donde yo sé, que el corazón y otras vísceras están ausentes de su parrilla y que rara vez ceden al sensacionalismo. A pesar de esto, creo que la gente de Cataluña ve esta televisión con cierta asiduidad y que la disfrutan bastante, aunque se tomen las series un poco a coña (me consta por mis contactos catalanes).
Dicho esto, hay un programa nuevo, que se llama Entre Línies (O sea, entre líneas) que amarillea un poquito. Está presentado por el conductor del magazin de tarde de la cadena y, en todo momento, aparece en pantalla un triangulito rojo que anuncia claramente que la cosa es para mayores. Ayer, ponían un reportaje sobre el Festival de Cine Porno (digo Erótico) que todos los años se celebra en Barcelona. Era un poquito en la línea de los 24 horas que en tiempos hacía Canal + (aquellos programas de grato recuerdo). Consistía en seguir la trayectoria de unos aspirantes (jóvenes y jóvenas) que se presentaban cual triunfitos a un casting para actor porno. Curiosamente (o no tanto) en su mayoría eran hombres y era muy curiosa la cara de descoloque que se les ponía cuando una señora vestida de rojo, rubia teñida y, a juzgar por su apariencia, con un largo currículum carnal, les indicaba sin muchos miramientos que se tenían que despojar de todos los productos textiles que llevaran e iniciar manipulaciones para consumar el amor propio delante de una cámara de fotos. El que tenía más pinta de avispado no pudo consumar dicho acto, pero otro chico que, indudablemente, se encontraba en la raya de lo que los especialistas consideran vida inteligente, no tuvo ningún tipo de problema para hacerlo.
El cámara se cebó en las mujeres, en particular en una (de nombre caribeño que no logro recordar) que aseguró en un total que:
-Me he presentado porque quiero estar segura de que realmente valgo para esto, porque la gente me lo dice. Yo voy a muchos clubes liberales y eso, ¿Sabes?
(Desde que la tele llegó a nuestra vida se resolvió el antiguo dilema: no hay duda de que la naturaleza imita al arte).
La muchacha se lo montó en alegre retozo con otras dos mas que ya eran profesionales. El cámara evolucionaba entre ellas como una libélula curiosa y los objetivos recogían diversas instantáneas de amor gimnástico.
Por abreviar el cuento: la final, consistió en realizar todas las proezas amatorias posibles ante un público entregado que debia andar por el millar de personas.
Momento backstage, total del inteligente:
-Yo al gatillazo no le temo, porque eso a mí no me pasa...
Total de la chica caribeña de nombre impronunciable:
-Yo, no tengo miedo de mis rivales. Voy a salir a follar y a ser la mejor...
La mujer de rojo (la del historial largo) iba anunciando a los aspirantes a estrellas con un decidido ímpetu circense. Consumado el amor, subrayó lo animado de la liturgia con frases tan delicadas como “Se merecen un aplauso, porque han follao como leones” y, tras esto, entregó los premios a los sufridos concursantes (que, aunque intentaban disimularlo, miraban a la pequeña multitud un poquito asustados y buscaban la proximidad de la piel ajena).
Backstage de nuevo de la chica caribeña una vez recibido su merecido premio. Abrazada a una de las profesionales, emocionada, comenta en la mejor tradición de Chenoa:
-Voy a ser la mejor, y no voy a cambiar. Esto no me va a cambiar...
Y la profesional, madrina de la neófita, la mira y dice:
-Sí, Maripili, porque ahora viene lo duro (preferimos no tomar esta frase en su doble sentido) –la profesional mira a cámara y repite, totalmente en serio y con cara de estar anunciando una verdad trascendente: porque el porno también tiene escenas muy duras, ¿Eh? Ahora, ella se tendrá que enfrentar a orgías, dobles penetraciones...Uf...Cosas difíciles de verdad.
Esperemos que, estas experiencias no la cambien.
Amen.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No tengo muy claro la supuesta "objetividad" de la televisión catalana. Eso de que "no hace patria" habría que discutirlo bastante. Por otro lado, los años que he vivido en Madrid y que si he visto la tele regional, no me ha parecido nada panfletaria. En primer lugar no emite telebasura, da buenos informativos y recupera películas antiguas, fantásticas.¿Que se habla de Aguirre? Normal. Es la presidenta regional.

Paco Bernal dijo...

Hola!
Gracias por tu comentario.
Cómo será la tele madrileña que, en comparación con la catalana, a mí me parece objetiva. Te digo que, por lo menos para los madrileños es irrespirable. Los informativos en particular. Y no es la, hasta cierto punto, lógica historia de que quien paga la información la controla. Es que no se intenta ni mantener una cierta apariencia. Triste, pero...En fin, para gustos están los colores. Gracias de nuevo por leerme y cuídate :-)