Teléfono de emergencias


17 de Noviembre.- Tras pasearme por las vidas y milagros de los Danieles, las Lorenas, los Kiranes y demás gentecilla, no puedo con mi vida. Necesito desintoxicarme. Y lo malo no son ellos y sus vidas (que, al fin y al cabo, perfecto derecho tienen de buscarse las habichuelas vendiendo su talento) lo malo son los foros. He tenido que leerme cienes y cienes de mensajes scrts d sta frma x opinr d ls insnsat@s que están encerrados en las casas y las academias. Lo más bonito que les han llamado a ellas es GUARRAAAAAAA y lo más caritativo para con ellos ha sido MARIKN. Que uno ya ni sabe cómo se escribe. Qué empacho. Por cierto y hablando de maricns, resulta que hay una criatura que lanza gorgoritos que, por lo visto, es hijo de churrera (Churrero debe de ser una de las profesiones más españolas que existen) y al que quieren sacar a leches del armario –si el pobre no ha salido, por algo será-; P. –del que, por cierto, hace días que no tengo noticias- me dio mucho la chapa con aquello de la bondad humana y la capacidad de la humanidad para progresar. Pues le daría yo que se leyese lo que la gente, amparada en el anonimato, escribe.
Como para creer en el prójimo.

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