
Duelo a muletazos
18 de Diciembre.- Tradicionalmente, las personas minusválidas han sido fuente de compasión pero, últimamente, también son fuente de polémica. El alicaído informativo de Cuatro ha decidido que nada mejor para remontar audiencias que utilizar a un señor en silla de ruedas para crear un culebrón. Dicho señor en silla de ruedas, poliomielítico parece ser, figuraba en lugar destacado en la última manifestación de las Víctimas del Terrorismo. Cuatro ha destapado la noticia: la minusvalía de este caballero no había sido producida por bomba ni acto criminal ninguno, sino por una poliomielitis trágica, es cierto, pero común y silvestre. Los señores de Cuatro, parece ser, han acusado a la AVT (y por ende al PP, jaté tú que cosas) de falsaria por presentar a este señor en silla de ruedas en lugar destacado en la manifestación. Nunca, desde el cojo mantecas (aquel excaballero legionario que se dedicaba a destrozar mobiliario urbano a muletazos durante las huelgas de estudiantes) había sido un minusválido tan polémico.
La AVT se ha apresurado a emitir el correspondiente comunicado y FJL ha lanzado la correspondiente soflama desde su columna de El Mundo.
Las víctimas de cualquier tipo de acto criminal deben de ser tratadas con el máximo respeto. El Estado tiene el deber de ayudarlas y de compensar, en lo posible, los efectos de unos hechos que, en muchos casos, truncan para siempre unas vidas inocentes. La justicia debe ser taxativa con los criminales y se deben arbitrar las medidas necesarias para que los afectados lleven una existencia lo más normal posible. Ahora bien: me parece que, en este caso, las víctimas (las pertenecientes a la AVT, porque hay otras asociaciones) están tomando una actitud incorrecta que, a la larga, o a la media, o a la corta, les va a perjudicar más que beneficiarles. Los que están en desgracia caen facilmente en los cantos de sirena de quien les dice lo que quieren oír y el ser humano es débil. En primer lugar, no me parece sano que exista una asociación como la AVT. Una asociación cerrada (a la que es de desear, naturalmente, que no se sumen más miembros) que funciona como un recordatorio constante de hechos que, a veces, tienen tres décadas de antigüedad. Como enemigo que soy de cualquier actitud quejosa, me parece que, ante la desgracia, hay que tener la presencia de ánimo suficiente para seguir adelante e integrar lo que a uno le pasa. Lo contrario me parece una actitud improductiva. Comprensible, pero completamente estéril. No me parecen sanas estas manifestaciones del Orgullo/Víctima, en las que se exhiben las secuelas como si fueran heridas frescas, yagas condenadas a no sanar nunca.
Me parece que las Víctimas del Terrorismo están siendo manipuladas por personas que tienen un interés muy ajeno a su bien. Y confío en que haya, entre esas víctimas, personas inteligentes que se den cuenta. También pienso que todo mejorará el día en que alguna voz sensata se imponga sobre los gritos y les indique amablemente que son más que las secuelas de un hecho que, probablemente, cambió su vida, pero que no tiene vuelta atrás.
Espero que esto sea así en esto como en otras tantas cosas. De otro modo, vamos a terminar todos apaleando al contrario con las muletas. O sea: a hostias.
2 comentarios:
Hace unas cuantas semanas descubrí su blog mientras buscaba no sé qué. Me pareció interesante ya que las tribulaciones de los españoles en el extranjero deberían ser un género literario propio. He seguido con atención la poca seriedad de su amigo polaco con el alcohol; el «me pongo estupenda» de sus compañeras de trabajo con los jefes ( las fotografías de las bailonas son impagables; me atrevería a decir que se les hace el chichi Pepsi-Cola); las veleidades artísticas de Pereque; el inhumano y mercantil comportamiento de su dentista — no se preocupe, los odontólogos suizos son peores —; sus comentarios sobre Tina Charles, la perpetradora de canciones; sus problemas para el suministro de algo tan importante como son los kikos; las nuevas amistades que usted forja y que, en un alarde de discreción, señala con iniciales; etc. Sin embargo, también compruebo que VIENA DIRECTO ha tomado una orientación política. Al estar en desacuerdo con usted, me tomo la libertad de intervenir. Su visión sobre las víctimas del terrorismo me parece, cuanto menos, muy sesgada. Quizá tanto como son los pensamientos de ZP. Si aceptamos su idea de que las manifestaciones de la AVT «son heridas frescas, llagas condenadas a no sanar nunca», ¿qué debemos pensar de leyes de memoria histórica?;de abuelos con biografía inventada; fosas que se abren o cierran a gusto y conveniencia, etc.
Por cierto, creo que el etiquetaje de su post sobre Loyola de Palacio demuestra poco savoir faire o mucha mala intención. En fin, seguiremos en contacto si a usted no le importa.
Ich hoffe sie beherreschen die Deutsche Sprache, obwohl man das was man in Wien spricht ja nicht als Deutsch bezeichnen kann.
Bis bald.
¡Ah!, pero...¿existe otro modo de dirimir las diferencias en España que no sea a hostias? Lo siento, no me había enterado.
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