29 de Diciembre.- Llegó G. y trajo la nieve con ella. Trajo también otras cosas, claro. Alimentos para el cuerpo y para el alma (Volver, decíamos ayer). Item más: también trajo un estupendo pack de DVDs de cine mudo que da gloria verlo. Todos los clásicos de aquí y de allá. Lon Chaney, Eisenstein...Vamos que, en cuanto duerma un poco (ayer, contándonos la vida, nos acostamos a las tres de la mañana) empezaré a devorarlo.
Leo en la prensa digital que Chávez ha decidido que, puesto que Radio Caracas Televisión habla mal de él, qué mejor remedio que cerrarla. Y muy bien que me parece la medida, hombre. Hace unos meses discutía yo con un amigo mío que le tiene cariño a Chávez sobre las libertades que reinan en esos países sudamericanos en donde no he estado (no puedo pues, juzgar por propia experiencia, como la porquería de Londres que sí que han visto estos ojos que se tienen que comer los gusanitos).
Mi amigo, supongo que llevado por el fragor de la batalla, me defendía las ventajas de la “libertad limitada” (sic) que, como todo el mundo sabe, quiere decir esto mismo que Chávez ha hecho: hablan mal de mí, luego hablan mal de Venezuela. Así que, para qué escuchar cosas desagradables: apagas la radio y sanseacabó. La ventaja de Chávez sobre un político de estilo más ortodoxo (o sea, menos patazas) es que los políticos ortodoxos se cepillan los medios de comunicación a base de asfixiarlos financieramente, por ejemplo. Chávez, como tiene el págüer, pues les quita la licencia y a vivir que son dos días. Así los ciudadanos sólo ven Aló, Presidente y se enteran de lo que la revolución bolivariana está haciendo por las masas de Venezuela (que uno no duda que la revolución bolivariana esté haciendo cosas, pero también sostiene que la crítica siempre ayuda a mejorar).
A mi amigo, el defensor de la libertad limitada, trataba yo de convencerlo como siempre hago, o sea, tratando de llevar la situación a un contexto europeo. Lo más parecido que hemos tenido nosotros al curioso modelo Chávez para la Libertad, es el modelo Berlusconi (otro, que tampoco tenía desperdicio). Berlusconi, sin embargo, a pesar de haberse atrevido a casi todo –esos pañuelos pirata a lo Espartaco Santoni, esas exhibiciones de forzudo en horas bajas, esas serenatas rodeado de niñas en bikini-. Berlusconi ,digo, y aunque se moría de ganas, nunca tuvo un programa semanal. Aunque hubiera podido, porque todas las teles –prácticamente- eran suyas. Le decía yo a mi amigo que se imaginase qué hubiera pasado si en España, o en Francia, o en Inglaterra, o en Islandia, un señor presidente del gobierno hubiera hecho un programa semanal los jueves la nuit con alguno de los siguientes regocijantes títulos: “Hola, Presidente”; “Hello, Mr. President”, o “Bonsoir, le President”. Dejando aparte la descojonación internacional, no es difícil imaginar las consecuencias.
Chávez, como todos los dictadores –Chávez llegará a serlo, aunque ahora, oficialmente, no lo sea- necesita amor. Resulta curiosa la apelación de los dictadores –muy parecida, por otra parte a la de muchos maridos maltratadores- al amor de sus pueblos. Estoy aquí porque me quieren ustedes, esto más que amor es frenesí, el día que ustedes dejen de quererme, masas, adiós con el corazón que con el alma no puedo. Lo mismo unos que otros, porque es que resulta que también a Pinochet no se le ocurrió otra cosa mejor para demostrarle a su pueblo que lo amaba con locura que coger a parte de él y, tras dormirlo y atarlo de pies y manos, echarlo al Cauca para demostrar la flotabilidad del cuerpo humano en condiciones extremas.
Y es que, compañeros y compañeras, hay maneras muy curiosas de demostrar el amor. Y amores que matan.
A mi amigo, el defensor de la libertad limitada, trataba yo de convencerlo como siempre hago, o sea, tratando de llevar la situación a un contexto europeo. Lo más parecido que hemos tenido nosotros al curioso modelo Chávez para la Libertad, es el modelo Berlusconi (otro, que tampoco tenía desperdicio). Berlusconi, sin embargo, a pesar de haberse atrevido a casi todo –esos pañuelos pirata a lo Espartaco Santoni, esas exhibiciones de forzudo en horas bajas, esas serenatas rodeado de niñas en bikini-. Berlusconi ,digo, y aunque se moría de ganas, nunca tuvo un programa semanal. Aunque hubiera podido, porque todas las teles –prácticamente- eran suyas. Le decía yo a mi amigo que se imaginase qué hubiera pasado si en España, o en Francia, o en Inglaterra, o en Islandia, un señor presidente del gobierno hubiera hecho un programa semanal los jueves la nuit con alguno de los siguientes regocijantes títulos: “Hola, Presidente”; “Hello, Mr. President”, o “Bonsoir, le President”. Dejando aparte la descojonación internacional, no es difícil imaginar las consecuencias.
Chávez, como todos los dictadores –Chávez llegará a serlo, aunque ahora, oficialmente, no lo sea- necesita amor. Resulta curiosa la apelación de los dictadores –muy parecida, por otra parte a la de muchos maridos maltratadores- al amor de sus pueblos. Estoy aquí porque me quieren ustedes, esto más que amor es frenesí, el día que ustedes dejen de quererme, masas, adiós con el corazón que con el alma no puedo. Lo mismo unos que otros, porque es que resulta que también a Pinochet no se le ocurrió otra cosa mejor para demostrarle a su pueblo que lo amaba con locura que coger a parte de él y, tras dormirlo y atarlo de pies y manos, echarlo al Cauca para demostrar la flotabilidad del cuerpo humano en condiciones extremas.
Y es que, compañeros y compañeras, hay maneras muy curiosas de demostrar el amor. Y amores que matan.

3 comentarios:
Hola Paco,
Mira, que no tengas ni idea sobre lo que escribes. Es decir, que no cumplas con la labor fundamental de todo escritor, documentarse, estudiar y analizar esa documentacion, que ni siquiera te moleste, me da igual. Alla tu con las simplezas que te despaches. No te voy a corregir ninguna de las tontunas esas de tu tele libre que tanto repites.
Sin embargo, te agradeceria que si quieres mentar a alquien para salpimentar tu columna diaria lo hicieras con honestidad. Nunca he defendido yo la libertad limitada. Que chorrada! Pura tautologia! La libertad, mi amigo, siempre es limitada en un sentido material, como todo en este mundo. Supongo que quieres decir que yo he defendido la limitacion legislativa, represisa, de las libertades.
Pongo debajo los extractos en los que hablo de la libertad de expresion en el mensaje del que imagino, sacas la cita (sic) que yo, por mas que he buscado y rebuscado, no he encontrado.
“En cuanto a la libertad de expresion y prensa. Obviamente, estoy a favor de que cada cual pueda decir lo que quiera. Pero Paco, seamos serios. Cuba es un estado. Un estado, por definicion tienen un caracter represivo, en el ultimo analisis se reduce a un grupo de hombres armados capaz de imponer su voluntad sobre el grupo que no esta armado. El Estado en Cuba se asienta sobre ciertas bases y, especificamente, bajo cierta clase social; los obreros y los campesinos.
Entonces, por que pedir que en Cuba no haya represion cuando la hay en todo el resto del mundo. Has oido las noticias que vienen de Mexico? Sabes cuantos activistas politicos y sindicalistas son asesinados en Colombia todos los meses? Sabes que en la primera presidencia de Uribe han muerto mas activistas politicos y sindicalistas en Colombia en que en toda la dictadura de Pinochet? Eso es violencia y represion, mucha mayor que la que el estado cubano ejerce contra sus "disidentes" has oido algo de ello en tu presna libre y no oficial?
No es que defienda limites en la libertad de expresion, lo que que ofrezco son ejemplos. Seamos un poco coherentes y no midamos con distintas varas lo que ha de medirse solo con una.
A mi el orden cubano no me parece fenomenal, no me parece perfecto o ideal, eso te lo parecera o te lo dejara de parecer a ti, no comparo ideales con la realidad, comparo y me muevo entre realidades posibles. Y si, ciertamente el orden actual cubano me parece inmensurablemente mejor que la reintroduccion del capitalismo bajo la guisa de democracia parlamentaria y liberal.En cualquier caso, como ya te he dicho, mi opinion es la de crear una democracia obrera bajo estos puntos.
1. Todos los puestos democraticamente elegidos y que ningun oficial cobre mas que un obrero cualificado.
2. La capcidad de revocar a los representantes en los organos de gobierno y administracion en cualquier momento por sus electores.
3. La disolucion del ejercito y la creacion de una milicia obrera armada.
4. Completa libertad de expresion y de criticismo.
Ese el programa democratico que yo opongo al programa "democratico" de Aznar y Bush en Cuba.”
Saludos
Pablo
Que a estas alturas de la vida alguien se atreva a calificar la dictadura de Fidel Castro como « inmensurablemente (sic) mejor que…» sólo nos indica cuatro supuestos: a) Cumplió condena junto al Conde de Montecristo en la Isla de If y no se ha enterado de nada. b) Estuvo junto a Natasha Kampush y tampoco se enteró de nada. c) A pesar de estar en la isla de If o junto a Natasha Kampush y de disponer de información no quiso enterarse de nada. d) Vive fuera de Cuba y eso le permite opinar tan positivamente sobre lo que no debe padecer.
Me inclino por la cuarta; es la típica.
Cuba, bajo la tiranía, sólo sirve para una cosa: conseguir putas baratas. «En plan revolusionario, compai. Dólares , no mas».
La frase entera que no larga es asi "ciertamente el orden actual cubano me parece inmensurablemente mejor que la reintroduccion del capitalismo bajo la guisa de democracia parlamentaria y liberal."
Estoy a la espera de saber en que beneficiaria a los campesinos y trabajadores cubanos la reintroduccion del capitalismo en la Isla.
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