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Juan Schwarz, justo entre las naciones

Un judío ortodoxo en Leopoldstadt (Archivo Viena Directo)

21 de Septiembre.- Viena. Septiembre de 1942. Las cámaras del noticiario de la UFA cubren el encuentro de las organizaciones juveniles de las llamadas “Potencias del Eje” en el que se funda la Alianza Europea Juvenil (Europäische Jugendverband).
En el salón, inundado por un sol que empieza a ser otoñal, el cámara se esfuerza por sacar favorecida a la portavoz española, Pilar Primo de Rivera que, con su voz nasal de amazona falangista a la que se le ha pasado el arroz, lee un discurso que es acogido con frialdad por su homóloga alemana, Frau Jutta Rüdiger, y por gran parte de la jerarquía nazi presente.

El mono sin pelo: Hitler y sus enfermedades (2)

5 de Junio.- Otro de los „especialistas“ que trataron a Hitler fue el doctor Erwin Giesing. Fue con ocasión del atentado fallido al que Hitler sobrevivió el 20 de Julio de 1944 (ya recordarán mis lectores: el de la operacion Walkiria dirigida por Von Stauffenberg).

El führer tiene aerofagia: Hitler y sus enfermedades (1)

4 de Junio.- Como muchos hombres que, a lo largo de la historia, han detentado y detentan el poder absoluto, Adolf Hitler era un hipocondríaco. En otras personas, como por ejemplo el dictador Muhammar El Gadaffi, la hipocondria se manifiesta en un deseo compulsivo de ser reconocido por los mejores especialistas. Sin embargo, al dictador alemán de origen austriaco le dio por rechazar los caminos de la medicina tradicional y rodearse de una corte de charlatanes que terminaron minando su salud y convirtiéndole en el triste guiñapo, adicto a las drogas más diversas, que terminó siendo en sus últimos días.

"Torten" y Tabú


8 de Abril.- No hay cosa que dé más pistas para entender una sociedad que los tabúes que mantiene.


Obersalzberg


3 de Abril.- Durante el fin de semana he estado de vacaciones en la bella Baviera (Schöne Bayern, auf deutsch). Esta vez, aparte de visitar Munich, de camino, he parado en el Obersalzberg, cerca de la localidad bávara de Berchstesgaden. Allí, se puede visitar una estupenda exposición que explica lo que fue el nazismo a través de uno de sus lugares más emblemáticos: el nido del águila. En este retiro alpino de Hitler se cocieron muchas de las terribles decisiones que forjaron la Alemania de aquel tiempo ominoso. 

Los paisajes alpinos de Baviera fueron testigos de la visita de Mussolini, del atentado de von Stauffemberg y de los desgraciados amores de Eva Braun, cuya sola existencia permaneció escondida para los alemanes de su época, que sólo supieron de ella terminada la guerra. Y, por fin, fue desde el refugio alpino de Berschtesgaden de donde Hitler partió en su último viaje hacia Berlín, que certificaría su merecido final (bueno, esta es la versión oficial de la historia: todos sabemos que, en realidad, el tito Adolfo, Elvis y Michael Jackson están jugando a las cartas tranquilamente en alguna isla del pacífico).


Speer y el hombre del bigotillo

Albert Speer luciendo tupé Anasagasti  durante el juicio de Nuremberg

30 de Diciembre.- Si uno es mínimamente espabiladillo, una de las primeras cosas que aprende cuando hace teatro es que hay que llevarse bien con los técnicos. Aunque sólo sea porque, cuando estás en el escenario, estás tan en sus manos como en las del resto de tus compañeros que te dan la réplica. Entre las misiones del actor bisoño están la de saber que la hija de la señora que le cose un botón está estudiando empresariales y que tiene atragantado el derecho mercantil, o que el que le pone la música es un apasionado de Bon Jovi al que le chifla darle la tabarra a sus vecinos con interminables solos de guitarra eléctrica. Conviene sacarle a la chica de las luces conversaciones a propósito del uso del color en el escenario y garantizarle que el director es un antiguo que, porque pone un par de velas en el decorado, ya se cree Lucchino Visconti.