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Diez películas para entender el cine austriaco (2): Hoy, los austriacos no respetan ni a las madres


Mushasha
ESTAS CHICAS NO HABÍAN NACIDO, PERO HUBIERAN PODIDO SER EXTRAS DE MUTTERTAG PERFECTAMENTE (ARCHIVO VD)
Si quieres leer la primera parte de esta serie, pincha aquí.
28 de Noviembre.- Austria es un país que es difícil de entender sin el cabaret. Y, asimimismo, el cabaret en Austria es una cosa bien diferente de esos sitios ahumados, con señoritas enseñando el muslamen, en los que Sara Montielacababa en alguna que otra de sus películas. Continue reading























!Atención! Si quieres leer el resto de este post, tendrás que ir aquí. A partir del día 1 de Diciembre de 2011, este blog cambia de dirección y se actualizará en la dirección www.vienadirecto.com.

!No te olvides de actualizar tus favoritos! Muchas gracias

Bei uns: Import/Export

Fotograma de la película Import/Export

26 de Julio.- Una de las políticas más consistentes del consejo de redacción de ESB (o sea, de Este Su Blog) es no escribir dos posts seguidos con el mismo tema. Mayormente, por no cansar.

Sin embargo, queridos lectores y queridas lectrices, las reglas están para romperlas de vez en cuando así que, me crujo los dedos (cras cras) y me marco, con permiso de mi respetable y respetado público, un segundo post de cine.

La ocasión lo merece. Llevo desde ayer en el mismo estado que Mortadelo cada vez que recibía un mazazo en la cabeza debido a la que (creo) es la última película hasta la fecha de Ulrich Seidl. Un director austriaco famoso por avanzar por el lado más salvaje de la vida.

Los pecados de una chica casi decente


24 de Junio.- Mis alumnos son personas instruidas, lo cual no quita para que, delante de unos vinos, nos echemos unas risas a cuenta de temas más frívolos.

Hace semanas, paró nuestra conversación en la industria del jadeo y del apretón, y en la pudibundez general de las películas austriacas –seguimos siendo, en el fondo, un país católico-. Como ya íbamos por la segunda botella de tinto de Burgenland, se rememoró lo mejor de la producción austriaca dedicada al lado más deportivo de las artes amatorias, y recaló la conversación en unas películas deliciosamente anticuadas que, incluso, la ORF ha debido de emitir alguna vez.

Se trata de las que narran las ficticias aventuras de Josefine Mutzenbacher.

-Apunta ese nombre, me dijeron de coña, y escribes algo en el blog.

Yo nunca desperdicio una idea, así que me quedé con la copla y, un día que andaba corto de temas para posts –también me pasa, aunque no mucho, gracias a Dios- buceé en Wikipedia y bien verán mis lectores lo que me encontré.

Porque resultó que Josefine Mutzenbacher. Die Geschichte einer Wienerischen Dirne. Von ihr selbst erzählt (Josephine Mutzenbacher, la historia de una prostituta vienesa contada por ella misma) fue una novela que apareció en 1906 en una pequeña edición que se vendía sólo a suscriptores, para burlar la draconiana censura de la época imperial.

El libro, de autor anónimo, se considera actualmente como la única cumbre de la literatura erótica en lengua alemana y, aunque en la portada del libro no figura el nombre del escritor que lo dio a las prensas, se sabe con cierta seguridad que fue (agárrense que vienen curvas) ni más ni menos que Felix Salten. Nombre que probablemente les dirá más a  si les explico que este Felix Salten creó el personaje de Bambi.

La novela cuenta la vida de Josefine desde los cinco años hasta su juventud como prostituta en Viena, y está llena de escenas de sexo, sudor y simpatía que si bien tienen, según el anónimo autor, la legítima y aún loable intención de destapar la inmoralidad de su época, por el camino también debieron proporcionarle a las muñecas de los lectores algún que otro motivo para abandonar la posición de descansen.

El éxito de la novela, de la que, en poco tiempo, se hicieron varias ediciones, y la risueña circunstancia de que no constara el nombre del autor, animó a otros avispados escritores a producir  continuaciones apócrifas que no alcanzaron, de ninguna forma, la calidad del original (más que nada porque, obviamente, perdieron en intención moralizante lo que ganaron en provocadora del juego de muñeca).

El paso del tiempo hizo que las aventuras de Josefine cayesen en un relativo olvido hasta que, en 1971 y con la actriz Christine Schuberth en el papel principal, apareció la primera película (en dos partes) que adaptaba la novela.

Debió de ser esta -picantona, pero nada más- la que mis alumnos conocen porque, años después, en 1976, Josefine volvió a cabalgar (con perdón de la gráfica metáfora) en una película alemana con la actriz (ejem) Patricia Rohmberg y es este film, mucho más explícito, el que, hasta hoy, recomiendan nueve de cada diez viciosillos alemanes consultados.