Bonito reportaje, tipo PULEVA, con el himno austriaco

Tierra de montañas, etcétera, etcétera, etcétera

Somos hombres, Señor, y lo viviente /ya no puede servirnos de semilla; /entre un mar y otro mar no existe orilla; /la misma voz con que te canto miente.

11 de enero.- El himno nacional español ya tiene letra, de acuerdo con la petición de los deportistas, que se sentían un poco bobos mientras sonaba el chundachunda y no tenían nada que hacer.
Este hecho, que sin duda cambiará la historia de la nación, ha provocado que me haya interesado por el himno nacional austríaco. Y he aquí las cosas que he averiguado.
El himno original austríaco fue el actual himno nacional alemán, cuyo texto primero fue escrito a principios del siglo XIX para una melodía de Haydn, y cuyo texto definitivo, que se sigue utilizando actualmente (tras los mínimos cortes que hicieron los aliados después de la Segunda Guerra Mundial) data de 1841 y fue escrito por un señor llamado Hoffman von Fallersleben.
Esta canción, llamada Volkslied, o también Canción del Emperador, fue el himno nacional austriaco hasta 1922, momento en que los vecinos del norte se apropiaron de ella, reivindicándola como una especie de melodía pangermánica que representaba el espíritu alemán. Los austríacos, ni que decir tiene, no estuvieron muy de acuerdo con esta mangancia, y en 1929 encargaron otra letra para la misma música. Así se dio la circunstancia de que, durante algunos años, justo hasta la Anschluss o anexión, la entonces joven República Austriaca y Alemania estuvieron utilizando la misma melodía para enardecer su espíritu patriótico, solo que con distinta letra.
Llegó la guerra, y con ella la derrota del nazismo. Durante la postguerra mundial, los austriacos cedieron a sus vecinos del norte su himno antiguo y convocaron un concurso para uno nuevo.
Fue ganado por la poetisa Paula von Preradovic, que utilizó para apoyarse la cantata 623 de Mozart, conocida también como Cantata Masónica. Los arreglos, para que todo quedara en casa, los hizo su hijo (de la poetisa) Fritz Molden.


La señora Paula von Preradovic que, por la pinta, debía de ser la alegría de la huerta, la mujer


La Frau Preradovic se convirtió entonces en la única mujer autora de un himno nacional europeo, y ganó además 10.000 chelines que donó a Caritas.
El himno nacional austriaco, naturalmente, es interpretado en todas las ocasiones necesarias y los aborigenes, con buen humor, comentan que ningún deportista se lo sabe (no sé si en la calle la gente se lo sabrá, no he hecho encuestas). Lenguas vespertinas dicen también que, en muchos casos, los deportistas se limitan a mover los labios con más pena que gloria.
También, durante la época más salvaje de la política austríaca (Haider en el gobierno, etc) se propuso hacer algunos cambios en la letra, considerada sexista. Se propuso eliminar la palabra Vaterland (que en alemán sería la TierraPadre o sea,Patria) para sustituirla por el equivalente germano de nación. Estas modificaciones fueron la pesadilla del ala más fascis...Digoooo, extremista del gobierno.
Esperemos que el nuevo texto del himno de España goce de muchas más simpatías y que la gente lo tararee por las calles, las plazas y los campos de balompié, henchido el pecho de orgullo patrio. Amén.
Yo, por si acaso me toca algún día, voy a ver si me lo aprendo.

2 comentarios:

Una española en Eslovenia dijo...

Otro espanol por el mundo! Y estamos cerquita. Viena me encanta, ya he estado allí dos veces y nunca me canso. Seguiré tus noticias en el mundo de los blogs :)
Susana.

Paco Bernal dijo...

Hola! Bienvenida. Muchas gracias por haberme dejado un comentario. Compartimos amor por Viena. Te enlazo en un pispás.
Un saludo,
Paco