Oso de los Alpes (foto www.walderblog.de)
Elsa y el huracán
Cantan las hojas,/bailan las peras en el peral

29 de Enero.- Ayer me tomaba yo a broma el tema de la tormenta y hacía mal (por cierto, le han puesto nombre: se llama Paula).
Alguno de mis lectores seguro que se acuerda de que, allá por 2006, llegaron hasta Austria los restos de Kyril, aquel huracán que golpeó Francia y Gran Bretaña con desastrosas consecuencias.
Pues Paula ha sido incomparablemente peor. Por lo menos para Austria.
Ayer, en el ZIB (Zeit im Bild) mostraron las imágenes del paisaje que la tormenta había dejado tras su paso, y daban miedo.
Hectáreas, hectáreas, y más hectáreas de árboles derribados. Hasta tres millones de troncos se han ido al suelo.
Recordaba un poco a las imágenes del bosque de Tunguska, en Rusia. Como si los árboles hubieran sido tumbados por la onda expansiva de una bomba o por el impacto de un meteorito.
Bosque de la región de Niederösterreich (F.del A.)

Mientras Ingrid Turmher, la presentadora, le contaba a la audiencia lo que cubrían los seguros (ventanas y persianas descuajeringadas, coches aplastados, daños producidos por el agua) a mí me vino a la cabeza que en los bosques, y más en los austriacos, viven animalitos.
Y me acordé de Elsa.
-¿Y quién es Elsa?
Pues aquí va su historia:
El otro día leí en la edición digital de Le Monde que, a instancias del WWF o Fondo Mundial para la Conservación de la Naturaleza, la policía austriaca había iniciado una investigación.
Parece ser que, desde el fin de los años noventa, veinticinco osos han desaparecido de Steiermark y de Niederösterreich sin dejar rastro, lo cual representa cuatro quintas partes de la población total. Así que las existencias actuales, cuando apareció el artículo, se calculaban en media docena de ejemplares aproximadamente. Uno de los cuales, la única chica, se llama Elsa.
Las pesquisas empezaron en el año 2006 y, ya entonces, los investigadores manejaban tres teorías: a) que los osos hubieran emigrado por alguna razón b) la muerte natural y c) la mano malhechora del hombre.
La muerte natural parece descartada, porque los osos desaparecen sin dejar rastro;y la emigración resulta poco probable. Así que queda, como siempre, la mano puñetera del ser humano.
Le Monde informaba de que, hasta la fecha, los investigadores se encontraban a dos velas.
Sólo se han hallado dos cadáveres: el ADN dictaminó que uno de ellos correspondía a una osa rumana y el otro era, efectivamente, de un oso austriaco. Parece ser que el animalito había sido liquidado por un agricultor cabreado, en venganza por la invasión de su plantación de colza (planta que sustituye en Austria al olivo como fuente de aceite).
Sin embargo, para cuando los policías habían conseguido reunir pruebas contra el malandrín, éste había tenido el mal gusto de pasar a mejor vida, así que la ley se fue, en este caso, con las manos vacías.
Los portavoces del WWF explicaban que, si Elsa no quedaba embarazada pronto, los osos se extinguirían en el lado austriaco de los Alpes. Pero es que, además, hacían votos para que Elsa se diera una alegría con algún intrépido osete de Italia o Eslovenia, al objeto de darle un poco de vidilla a su patrimonio genético. No fuera a ser que, de tanto aparearse entre primos, salieran las crías con la misma cara que la duquesa de Alba (la pobre).
Y la pregunta es: ¿Dónde estarán Elsa y sus novios después del huracán que ha golpeado su hábitat?
Mejor ni pensarlo.

5 comentarios:

m. dijo...

Pobre osa, esperemos que esté bien. Así que huracanes en Austria... se me hace raro pero todo puede pasar. Aquí no llueve ni poniéndome yo a cantar a pleno pulmón en el balcón. Hace cuatro años que no sé ni lo que es llover.

En cuanto al post del trabajo: ¿El 100% de los austríacos con trabajo "digno" tienen un título? Y el porcentaje que no lo tiene, ¿vive en la mendicidad o trabaja en empleos de mierda sin posiblidad de ascender? Me cuestra creer que Austria (ni ningún país) sea tan radical.

Y lo de valorar el "¿Puede usted hacerlo?" no me parece un método para pagar menos sino una forma de asegurarte de que contratas a alguien capacitado. Yo siempre pongo el ejemplo del encargado de contratación, el titulado y el analfabeto, pero como me dicen que soy muy demagoga, pues no lo pongo y a otra cosa mariposa.

La formación me parece bien, por supuesto. Idiomas, títulos, cursillos... me parecen fenomenal. Pero que una persona que haya decidio que NO quiere estudiar estudios superiores tenga que ser condenado de por vida a trabajos "menores" (que para mí no los hay, pero para que nos entendamos)pues no me parece bien.

Lo del sueldo por estudiar no me parece ni bien, ni mal. Simplemente no me parece.

¿Si quiero visitar Austria tengo que traer la orla de la carrera o me basta con el pasaporte? En fin... en mi cloaca decorada con muebles de Ikea también estoy a gusto.

Marona dijo...

Yo no sufriría por los ositos. Ellos saben bien qué sitio escoger para hacer su Winterschlaf y sobrevivir nieves y tormentas.
Un beso!

Luisru dijo...

¿Las osas rumanas están muy mal consideradas en Austria? ¿La gente se aparta cuando se montan en el metro y tal?

Paco Bernal dijo...

Hola:
a m. a ver, creo que no me expresé bien: aquí, en cualquier momento de tu vida profesional puedes cogerte una excedencia pagada por el estado para estudiar. Eso sirve para que te puedas reciclar y formarte y abrirte otros caminos en el mundo laboral. Eso en España no existe. Y en España SÍ que estás condenado toda tu vida a trabajar en lo que estudiaste, si te dejan.
Porque a ver qué español, y más estando las cosas como están, puede decidir a los treinta y cinco que deja de trabajar un año, o dos, o tres, para sacarse una carrera.
Por otra parte:
Si a trabajo "digno" le llamas aquellos que se consiguen con título universitario, sólo hay una respuesta: el 100% de la gente que tiene esos trabajos tiene un título. Porque aquí el título es una homologación de que has recibido una formación. Por supuesto, también te prueban a ver si sabes hacer el trabajo, como en todas partes. Pero el "título" actúa de filtro.
Además, seamos realistas: lo de que a nadar se aprende nadando, sólo es una verdad a medias. Porque hasta que aprendes a nadar, para la empresa eres un coste en forma de errores, etcétera.
Por otra parte, y a pesar de que los españoles estamos convencidos de que "como España no hay ná", es muy dudoso que la sociedad española sea menos clasista que la austriaca. Ni aquí ni allí hay atajos. No es verdad tampoco que en Austria haya menos permeabilidad social. O sea, que en España hay clases. Y racismo. Tanto o más que en Austria. Lo que pasa es que, inmersos en él, no nos damos cuenta de que existe.
¿O es que es fácil para un inmigrante de, pongamos, Ecuador, llegar a director general de su empresa? Por mucha formación que tenga. Y ni siquiera eso ¿Crees que una cajera del DIA lo tiene fácil para ascender? ¿Consideras tú que España es ese sitio en donde se organizan todos los días Operaciones Triunfo laborales?

En cuanto a Austria, nosotros tenemos la ventaja de la UE, que permite que lo que has estudiado en España esté homologado con un título equivalente. O reconocido, por lo menos. Pero yo tengo amigos aquí que son sudamericanos y han tenido que volver a estudiar todo lo que estudiaron en sus países porque el título no estaba reconocido.

a marona: joé, yo no sé si viste el ZIB pero las imágenes de verdad que daban miedo. Ah, por cierto, también leí el otro día que hay muchos osos que, ante las temperaturas, han pasao de winterschlaf.

a luisru: las osas rumanas no tienen muchos problemas, sobre todo si las comparas con las osas turcas y de los países del este. Vamos, esas osas hasta están pensando en fundar asociaciones porque sufren una discriminación total :-)

Abracetes

P.

m. dijo...

Discrepo, pero bueno.
Un saludo.