Concursete futbolístico: la solución al enigma
27 de Mayo.- Tras el momento lavadora masiva volvemos a escribir estas letras desde donde solíamos. El verano se ha anticipado y hace un calorcillo agradable que, según el heute, hará que nuestras hormonas bailen el crusaito, el maikeljacson y el robocó.
Mientras llegan o no llegan estos arrebatos, a mí se me agudizan las ganas de emigrar debido al síndrome futbolístico que está empezando a sacudir la ciudad.
El primer arrechucho lo tuve en cuanto llegué al aeropuerto. Las cintas de recogida de equipaje estaban abarrotadas de personas como yo no había visto nunca antes. Pero es que fue salir a la calle y coger el coche y empecé a ver vehículos con banderitas de plástico en las ventanas delanteras, sujetas mediante un curioso dispositivo que ha debido de regalar el Österreich –periódico- o que se ha puesto de moda por el boca-oreja. Miedo me da que empiece la competición y la afluencia de turistas a este bendito país. Van a ser como unas navidades rojiblancas. Un carnaval lleno de simbolitos rot weiss rot. Un horror.
En fin: esta vez el premio se ha ido otra vez al sur de Alemania, casi en la frontera con Austria, en donde vive la acertante de los dos enigmas diabólicos que constituían el concursete de mayo.
Efectivamente a los austriacos les encanta la ciudad de Córdoba, pero no la española, con su mezquita, sino la argentina. Debido a que, hace treinta años, en mayo de 1978, vencieron a la selección del país tanguero por un tres a dos que ha pasado a la historia como una de las gestas del fútbol austriaco (que no se caracteriza, exactamente, por haber dado muchas gestas). David contra Goliat.
En cuanto al padre de ese Jesús que debe de andar por la adolescencia, efectivamente: como más de uno y más de dos han dicho, se trata del futbolista Austriaco Toni Polster (supongo que los locutores hispánicos no dijeron nunca jamás de los jamases Toni Polsta, como debe pronunciarse, sino que marcaron mucho la erre pensando que así le hacían más alemán).
Este señor se convirtió en objeto de recochineo para sus compatriotas porque, durante su estancia en el sur de la península (Ibérica),no sólo adoptó el peinado já payo que luce en la foto que hacía de pista, sino que concibió un hijo y le puso por nombre Jesús. Concretamente Anton Jesus Polster. Dicha extravagancia onomástica le ha valido el cachondeito de sus paisanos (y, suponemos, algunos sonrojos al niño durante su carrera académica) debido a que, en Austria, llamar Jesús a un infante es como llamarle Dios. Pero suponemos que Polster –reciclado ahora en cantante de schlagger- no pudo resistir la tentación de tener en su familia al único tocayo austriaco de Gil –de los Gil de toda la vida-.
En fin, la sagaz ganadora recibirá en breve en su domicilio un pequeño obsequio de la ciudad de los valses.

2 comentarios:

intratable dijo...

Herzlich Willkommen (zurück)! (aunque no estoy convencido de que se pueda poner el zurück y menos aun de que esa sea su posición)

Yo ya estoy un poco harto de las banderitas horteras estas. Parece que esté todo lleno de coches oficiales. Por cierto, que he oído que quieren quitar Strassenbahns del centro durante la eurocopa, precisamente para engalanar la ciudad. Espero haberlo oído mal, que también podría ser.

Y sí, hace calor. Esta tarde a las 19, 28 grados en Landstrasse. Todo lo contrario de Barcelona, donde hemos estado este fin de semana. Allí llovía y hacía algo parecido al fresquito.

Un abrazo!

Paco Bernal dijo...

Hallo intratéibol! :-)
Bien hallado zuruck! jajaja. Pues nada, para tu pasmo te diré que hoy he visto las mismas banderitas pero...Tachán! De Turquía (por cierto, dada mi iñorancia, no sé si participa en la copa de la vida esta). En el centro, lo que quieren hacer es una zona para fans que no sé si será de acceso público o habrá que pagar entrada. En el Ring, por donde el Museumsquartier y hasta el ayuntamiento.
!No ha empezado todavía esta cosa y yo ya estoy deseandito que se acabe!
Por cierto, a ver si tenemos un ratejo y nos tomamos algo.
Abrazos, y besos para Marie Curie,
P.