En lo más crudo del crudo invierno

30 de Enero.- Ya sé que llevo una eternidad sin contestar comentarios, pero es que he tenido una semana muy ajetreada. Para hacerme perdonar, aquí dejo algunas fotos que demuestran, atención, que, como ya sabían los compositores de valses, el Danubio es, efectivamente, azul (y se hiela con relativa facilidad). Las fotos siguientes son del domingo pasado, en el que, no sólo hacía sol, sino temperaturas sobre cero. A pesar de eso, este pollo de cisne paseaba por el hielo con toda naturalidad.


Este pato nadaba por el agua helada sin darse cuenta de que el hielo puede ser peligroso y que podía dejarle aprisionado...
!Cuántas veces, al sol del verano he nadado yo como mi madre me puso en este planeta por este sitio! Y ahora...Brrr. Da frío sólo de pensarlo.
Este es uno de los muchísimos lagos que hay en el Lobau, en las antiguas marismas que, hasta el siglo XIX regaba el Danubio.
La plaza de Karlsplatz bajo la nieve. En la foto, la Universidad.
La iglesia de San Carlos Borromeo con la cúpula escarchada.
Una campeona que lucha contra las nieves poniendo con su paraguas una nota de color.

4 comentarios:

María dijo...

¡Qué bonito!
¿No será que estabas muy ocupado con esas clases de español tan chulas que das?
Saludos

Paco Bernal dijo...

Hola!
Creo que por fin he sacado un ratito para contestar comentarios. La verdad es que he estado muy ocupado esta semana, no sólo con mis clases (la de esta semana ha sido muy placentera: mis alumnos han descubierto a Serrat) sino con algunos compromisos que me han llevado a la ingestión masiva de calorías y a conversaciones, que por pertenecer a la vida privada de otra gente, no puedo contar en el blog (y bien que me pesa, porque la verdad es que han sido muy interesantes). Quizá algún día con seudónimo...Quién sabe. En fin: saludetes:-)

JOAKO dijo...

En un cuento de mi infancia,"el maravilloso viage de Nils Olgerson" (creo que se llamaba así) unos gansos se llevaban un lago por los aires con el sistema que propones para el pobre pato.

cleira dijo...

La última vez que estuve en Viena visite la iglesia de San Carlos Borromeo y subí a la cúpula. Vaya trabajito para no ver casí nada!!!!
Bonitas las fotos, pero qué frio!!!!