Siempre me quedo con ella

La cantante Imperio Argentina en los años treinta, cuando hizo Morena Clara



1 de Febrero.- Mis lectores, lógicamente, no tienen experiencia directa de este hecho, pero yo soy un hombre muy cantarín. Vengo de una familia que, por parte materna, es muy musical. Mi hermano, mi tío Jose y su hijo (lectores los tres de este blog) tocan instrumentos , mi abuela y mi madre cantan muy bien y este que escribe, en su primera juventud, estudió también algo de canto.


Canto a menudo, como muchos aficionados, en la BBC (Bodas Bautizos y Comuniones). El repertorio que me piden aquí suele ser, por razones obvias, los grandes éxitos de ayer, de hoy (y de siempre) de la canción anglosajona –también mis favoritos- pero por lo que yo de verdad me muero es por la copla.

Yo las empecé a cantar de manera instintiva, porque me gustaban las letras de las canciones; y gracias a un programa que se llamaba “La noche del cine español” que dirigía, si no recuerdo mal, Méndez Leite. Debía yo de ser algo más mayor de lo que mi sobrina es ahora.

Recuerdo haber visto en él “Morena Clara” (la versión de 1935 con Imperio Argentina) y haber memorizado instantáneamente “La falsa moneda” (mi memoria empeora pero, cuando tenía práctica, me bastaba oir una canción una vez para aprendermela). Canté “La Falsa Moneda” muchas veces y aún es una de mis canciones favoritas. La película, aunque añeja, está llena sin embargo de canciones preciosas. Cada vez que estoy feliz, por ejemplo, por alguna extraña razón, canto también una canción de esa película: “El día que nací yo”. Digo extrañamente porque es una copla muy triste.  Y de esta película es también “Echale guindas al pavo” aunque a mí, la que versión que más me gusta, por petarda, es la que grabó Rosa Morena para Discos Belter es los años sesenta.

Me sé de memoria muchísimos boleros y muchísimas coplas (un día me puse a contar y paré por los setenta sin haber terminado) y, como hacía mi madre, las canto cuando hago las faenas de mi vivienda. Cuando era más joven, me daba pudor confesar que me encantaba este género pero ahora, la verdad, me chupa un pie lo que la gente pueda pensar.

Entre mis favoritas están algunas muy conocidas como «Tatuaje » o « La Falsa moneda » , “Te lo juro yo” ,“Las coplas de Luis Candelas” o “Los Piconeros”. Últimamente, gracias a Almodóvar y a Miguel Poveda, he descubierto “A ciegas” y canto una y otra vez una de las estrofas, que me parece absolutamente deliciosa (soy un fan total de Rafael de León):

Mi corazón no se engaña
Y a tu caridad se entrega
Duerme tranquilo sentrañas
Que te estoy queriendo a ciegas

De Lola Flores me quedo con “A tu vera” (estoy deseando que Almodóvar la incluya en alguna película porque creo que es una canción muy Almodovariana) y de Juanito Valderrama me encanta “Pena Mora”. Recuerdo haberla cantado, muy feliz, mientras trataba de no romperme la crisma por los acantilados de la isla griega de Mykonos.

Cuando por los campos de verdes chumberas
Suenan las campanas de la madrugá
Y salta a los montes la luna lunera
Y a mi vera vera te siento llegar...

Las coplas están asociadas en mi cabeza con muchos momentos de mi vida. A lo largo de los años he cantado mis amores y mis desamores con palabras y músicas de otros que decían mucho mejor lo que me pasaba por el cuerpo de lo que yo lo hubiera podido decir nunca (y, sobre todo, más rápido).

Por eso, si me dan a elegir, siempre me quedo con la copla.



5 comentarios:

lolibel dijo...

Viva la copla y olé, y viva tu y viva tu mare.Un abrazo.

emejota dijo...

Que afortunada genética te acompaña Paco, yo habría querido cantar bien y tengo el instrumento cantarín de lo más frágil. De joven me tuve que conformar con la danza clásica, que tampoco estaba mal. Un fuerte abrazo.

emejota dijo...

Ah y gracias por el permiso.

Landahlauts dijo...

"La Falsa Monea" y "La Hija de Juán Simón" son mis preferidas....
Sobre todo la última.
Alegre que es uno...

Saludos.

JOAKO dijo...

Rosa Morena cantó en la discoteca de mi tío en Benifalló(valencia) en mi infancia, lo vi desde la ventana de la habitación en la que nos alojábamos en esas vacaciones...hay cosas que te marcan sin que seas consciente de ello.