Visitar Viena con personas discapacitadas

Viena es una ciudad preparada para las personas discapacitadas (Archivo VD)

30 de Septiembre.-
-¿Viena Directo, Servicio Público, dígame?
-Buenos días.
-¿En qué puedo ayudarle?
-Verá: es que me ha comentado una amiga que tenía usted un blog sobre Viena, y quería hacerle una pregunta, a ver si me la podía usted contestar.
-De mil amores. Dígame.
-Pues verá: es que este otoño quiero viajar a Viena con mis padres y mi hermano, que va en silla de ruedas. Y me gustaría saber si me tengo que echar a temblar como cuando estuvimos en Madrid.

-Bueno, empiezo por tranquilizarle: Viena es una ciudad bastante accesible dentro de lo que cabe. El metro, por ejemplo, es muy moderno –de los años setenta- y todas las estaciones tienen ascensor para las personas que van en silla de ruedas o tienen movilidad reducida. Los tranvías son otro cantar. Los coches antiguos aún tienen escalerilla y son francamente incómodos, no sólo para las personas con alguna discapacidad, sino para las personas mayores o las madres que llevan cochecito. Por suerte, son cada vez menos y en todas las líneas, cada poco pasa un convoy de coches modernos con las puertas al nivel de la calle.
-¿Y los autobuses?
-Como en Madrid.
-¿Y las aceras?
-Salvo rarísimas excepciones, en Viena las aceras son muy anchas y están pavimentadas de manera que entre el bordillo y la calzada haya una altura que no supere los dos dedos (tenga en cuenta que, en Viena, hay mucha gente que va en bicicleta al trabajo). Por otra parte, para evitar accidentes –el hielo, la escarcha,ya sabe- las aceras vienesas están asfaltadas para evitar resbalones. Toda precaución es poca.
-Mi amiga me encarga que le pregunte otra cosa, que a ella le da corte.
-¡Pero si yo no me he comido nunca a nadie! (risas) A ver, qué se le ofrece.
-Mi amiga quiere saber qué tal se llevan los invidentes con Viena, y viceversa.
-Pues muy bien. Como le decía antes, el metro de Viena es muy moderno y está perfectamente adaptado para las personas con discapacidad. No sólo visual, sino auditiva también. Para las personas ciegas todas las estaciones están equipadas con unas líneas en el suelo que pueden seguirse con el bastón, los ascensores tienen también las señales en Braille y el metro anuncia que va a salir con una grabación que dice“Zurück bleiben, bitte” de manera que se eviten accidentes en la medida de lo posible. En muchos lugares, como el Stephansdom, hay modelos fabricados en metal para que los invidentes puedan hacerse una idea de la forma del monumento.
En el metro, por otra parte, también se han instalado últimamente sistemas para facilitar la vida a las personas con problemas auditivos. En los coches modernos hay un letrero luminoso que indica cuál es la próxima estación y el lado del vagón en el que se van a abrir las puertas y también en muchos coches –no en todos, desgraciadamente- hay unas luces rojas que indican cuándo va a salir el tren.
-Qué bien.
-Bueno, algo es algo ¿Puedo ayudarle en algo más?
-No, esto era todo. Muchísimas gracias.
-No hay de qué.
-Me ha contestado usted muy bien a mis preguntas.
-Se intenta, se intenta.