Imagen de una garrapatilia en el microscopio electrónico
La garrapata asesina

10 de Abril.- Según fuentes de la ORF, y de cara a la Copa de la Vida/Campeonato de Europa de Fúmbol, que se va a celebrar en Austria y Suiza este verano, los integrantes de la selección nacional (española) de este deporte andan un poquito acongojados con el asunto de las garrapatas.
Y no es que teman que se las contagien otros integrantes de otras selecciones nacionales en el momento de pelear por el esférico. No: nuestros aguerridos buscadores del regate no consideran a sus oponentes cánidos sarnosos (por lo menos, oficialmente). Sino que han llegado hasta el sur ibérico las noticias de que un invierno “cálido” (¡ja!) en el centro de Europa ha hecho que las garrapatas estén mucho más activas y preparadas para el amor al primer mordisco, con el peligro consiguiente.
Lo que nuestros amigos del fúmbol no saben es que este peligro de la garrapata se conjura fácilmente con una vacuna que es muy barata y accesible en cualquier Apotheke o farmacia.
Recuerdo aún cuando yo le conté a mi señor padre por teléfono (un día de hace tres años) que me había vacunado:

-¿Y se puede saber de qué, hijo mío?

-De las garrapatas, papa.

Aquí, el co-autor de mis días puso el grito en el cielo y me conminó a volverme a España ipsofactamente. A mi país de mi alma en donde las picaduras de las garrapatas son una leyenda urbana, como los atragantamientos con trozos de chuleta. Una cosa que sólo les pasa a otros, vaya.
Las garrapatas son unos animalitos que viven de la sangre ajena, y que habitan en los pastos húmedos. En principio, su picadura es asquerosa, pero no mortal. Si la garrapata ha llevado una vida sana y no se ha dedicado a la promiscuidad del aquí te pillo aquí te muerdo, lo más que puede producirte es una infección (gorda, pero solucionable). Esta infección se la provoca la propia víctima de la succión garrapatiana cuando, al intentar librarse del molesto picor, se arranca el bicho, dejandose la cabeza dentro.
Si, en cambio, la garrapata ha llevado una vida promiscua y condenada por la Santa Madre Iglesia (que, como todo el mundo sabe, es radicalmente contraria a cualquier tipo de promiscuidad) y dicha garrapata ha picado a un semoviente –animal o persona- que tenga el virus de la meningitis, la garrapata puede contagiar, no sólo la meningitis, sino una variedad mortal que se llama rosácea, si no me acuerdo mal. Y que se reconoce porque, alrededor de la picadura, aparecen círculos rojos concéntricos. De esta variedad no se salva ni el gato si no se ha vacunado antes, pues la ciencia no dispone aún de remedios para atajarla.
Por eso, cuando llegan estas épocas, los organismos sanitarios austriacos se vuelcan en que la población conozca el peligro de la garrapata, y se vacune en consecuencia con una impfung (zecken impfung, se llama en lengua vernácula) para evitar contraer ninguna enfermedad mortal caso de ser inoculados con un bichito. Esta impfung hay que refrescarla cada cinco años.
Se insiste sobre todo en que deben vacunarse niños y ancianos, porque son los más vulnerables a la picadura ya que tienen las defensas más bajas. El año 2006, en que yo me vacuné por vez primera, el cartel era un abuelito y un nieto jugando en un prado, y a escala gigante una garrapata amenazante que avanzaba para chuparles los fluidos vitales. Como yo no entendía el idioma, la presencia de este bicho me hizo preguntar contra qué peligroso insecto tenía que vacunarme. Y he aquí la historia de por qué me vacuné.
Lo que tienen que hacer los jugadores de fúmbol, los muy hipocondriacos de ellos.

4 comentarios:

con Ka dijo...

Se agradece la información, ya que yo hago la compra en Austria y nunca se sabe. ;)

Hace un par de meses estuvimos 'trineando' en Stubai, y ya tenían puesto un cartelón que decía 'Stubai saluda a la selección española de fútbol'. Menudo hotelito les han puesto,no se quejarán...

m. dijo...

Qué asco, por favor. Será que soy Doña Remilgos, pero me pica todo el cuerpo. No sabía ni que existía la vacuna contra la garrapata ni que su picadura podía ser tan mala malísima. Será cuestión de vacunarnos contra TODO, incluso contra el ser humano. Qué picores, ¡¡puaj!! Cuidadín los de la selección, que mi ADN corre por ahí en mayor o menor medida.

Marona dijo...

Jajajaja, yo también flipé un poco con lo de la vacuna, pero mírame ahora, vacunadita y coleante.
Besetes!

Paco Bernal dijo...

a Karmele: no, si vivir, viven como marajás los jodíos jajaja. Y no te creas que las garrapatas sólo las hay en Austria, que aunque son chicas, saben cruzar la frontera jajaja. No, oye, que es bueno vacunarse.
a m. no me seas aprensiva. El año pasado, según el Kurier, hubo sólo 40 casos de picadura de garrapata. En una población de siete millones y pico de habitantes no es nada, el o,ooooo5 por ciento. Vamos, que las garrapatas no son peligrosas.
a mar: una impfung, y a vivir. Si ya lo digo yo. O sea, que no es nada.
Saludines a todos