El profesor argentino Alberto Manguel
Leer para gozar

3 de Noviembre.- No conozco personalmente al profesor Alberto Manguel.
Perdí mi oportunidad de hacerlo el año pasado, cuando descubrí (demasiado tarde) que había dado una conferencia en el Instituto Cervantes de Viena.
Sin embargo, a través de las informaciones que contiene su libro “Una historia de la lectura”, no dudo en contarle entre mis amigos –aunque sólo sea por los buenos ratos que me ha hecho pasar- . He recuperado inesperadamente ese volumen contundente, lujosamente editado por Círculo de Lectores. Lo compré hace años, sin mucha fe, por cubir el cupo de un pedido bimestral con el que flagelaba mi frágil equilibrio financiero. Sin embargo, “Una historia de la lectura” se convirtió pronto en uno de mis libros favoritos y el profesor Manguel en uno de los modelos que aspiro a imitar en estos textos. Informativo, solvente, humorístico cuando hace falta, dispuesto siempre a romper la frialdad del dato desnudo con una anécdota autobiográfica, las páginas del libro se parecen a aquel puñado de clases inolvidables de semiótica aplicada que disfruté en la Universidad, impartidas por el poeta Jorge Urrutia. Un hombre capaz de convertir la materia más árida en fuente de un placer intelectual tan risueño como el cansancio que se siente después de una hora de jogging.
Para ilustrar el tipo de anécdotas que Manguel cuenta en su riquísimo libro, pondré un ejemplo: en el año 444, cuando murió el patriarca Cirilo de Constantinopla –un hombre que debía ser tan ferreamente antipático como intransigente- uno de los agudos obispos de Alejandría pronunció el siguiente elogio fúnebre:

-Por fin se ha muerto este hombre odioso. Su desaparición provoca el júbilo de quienes le han sobrevivido, pero inevitablemente afligirá a los difuntos, que no tardarán en cansarse de él e intentarán seguramente devolvérnoslo. Por consiguiente, colocad una piedra muy pesada sobre su tumba, para que no corramos el riesgo de volver a verlo, ni siquiera como fantasma.

Gracias al profesor Manguel, me enteré también de la existencia de Sei Shonagon, famosa por su Libro de la Almohada. Una obra que, si bien se mira, convirtió a Shonagon en la primera blogger de la historia, gracias a esa colección de anécdotas intrascendentes pero repletas de encanto, frecuentemente organizadas en listas.
Pero sobre todo, Manguel hace que recuperes el orgullo de pertenecer a una gens, la de los lectores que se pasean abrigados por el fresco bosque de los libros. Seres humanos que repetimos todos los días el humilde gesto de pasar una página y que, por hacerlo, a veces nos hemos tenido que enfrentar con la incomprensión de quienes no gozan de la inmensa suerte de escapar de sus vidas miserables disolviéndose por unos minutos en el mar de la palabra escrita.
Cuando, leyendo el libro, escucho a la buena de la abuela de Manguel decirle, al verle leer:

-¡Andá, y viví un poco!

No puedo dejar de acordarme de todos los que, a lo largo de mi vida, al verme con un libro o un cuaderno en la mano – escribir no es más que la faceta más personal de la lectura- me han dicho:
-¿Otra vez estás con eso?

6 comentarios:

Antonio dijo...

Leer a Manguel es una gozada y su propia biografía multicultural un ejemplo para todos.

JOAKO dijo...

¡Queé retraso llevo contigo!, recuperare tus post, lo merecen. Me apunto este nombre.

Anónimo dijo...

Paco, me ha gustado mucho el post de hoy, yo tambien me apunto el titulo de este libro del que hablas. Gracias!!
Bullock

Mújol dijo...

Ahora resulta que mi amigo Paco también me recomienda libros. Esto sí que es el círculo de lectores. Me lo compraré por Navidad.

Paco Bernal dijo...

Hola a todos:
Gracias por vuestros comentarios.
A Antonio: la verdad es que es una auténtica gozada, tienes razón !Y qué biografía! Lector para Borges cuando era un adolescente; habla, que yo haya contado, inglés, alemán, francés y español (amén del yidish, supongo, porque es hebreo de religión); me dio mucho coraje no poder llegar a conocerle en persona, y espero que se pase pronto por aquí. Un saludo!
A Joako: jajajaja! Muchas gracias por el interés. Ya me contarás qué te han parecido los últimos posts :-) El libro de Manguel es una gozada, es entretenidísimo (por lo menos para mí).
A Sandra: Hola guapa! Es muy bueno el libro, muy entretenido. Cuidate mucho.
A Mújol: jajaja! Me da mucha cosa lo de recomendar libros -yo sólo explico si me han gustado o no- porque elegir un libro es un acto de amor, un momento de flechazo,o sea, que es una cosa muy personal. Y lo mismo que no todas las personas casan con todo el mundo; no todos los libros casan con todos los lectores. (No sé si me explicado bien, pero tú me entenderás)Un abrazo.
Y, otra vez, saludos a todos.
P.

Luisru dijo...

Pues yo he descubierto hace poco a Manguel, concretamente en el prólogo de una edición de bolsillo de La leyenda dorada y tengo que rendirme ante su elegancia y sabiduría. Me pondré un día de estos con su Historia de la lectura. ¡Saludos!

PD: ya sé que es un poco bizarro leer La Leyenda dorada, pero es que me ha dado por ahí...