La mesa camilla

Foto extraida de aquí

19 de Noviembre.- Hay instituciones tan típicamente españolas que resulta muy difícil tratar de explicárselas a un austriaco. De manera que pueden producirse diálogos tan curiosos como este (inventado).


Interior. Noche. Aborígen con los conocimientos justos del idioma de Belén Esteban y Celtíbero delante de un televisor que transmite una tertulia de un canal español en la que gente que, presuntamente, cuenta con estudios superiores vocifera en un tono que hubiera hecho enrojecer a los homínidos más curtidos de Atapuerca.

Aborígen (algo escandalizado): ¿Y de qué habla esta gente?
Celtíbero: Del Gobierno.
Aborigen: Ah.
Celtíbero (que se siente en la necesidad de aclarar): Son tertulianos.
Aborigen: ¿Tertulianos? Ich verstehe nicht.
Celtíbero (tratando de dar una explicación lo más imparcial posible): los tertulianos son personas que hablan en los programas de televisión.
Aborigen: ¿Hablan? ¿Sobre qué?
Celtíbero: Así, en general. De todo. Lo mismo de física nuclear, que de las elecciones de los Estados Unidos que del último escándalo de corrupción.
Aborigen: pero entonces, ¿Son personas muy cultas?
Celtíbero: no siempre.
Aborigen: Y si no son cultos ¿Por qué les escucha la gente?
Celtíbero: Porque a la gente les gusta oirles hablar.
Aborigen: no lo entiendo.
Celtíbero (a punto de acudir al consabido argumento de que “los españoles somos así, qué quieres que le haga” pero desistiendo): los tertulianos tienen una opinión y la explican (Celtíbero que se embala) bueno, en realidad tienen siempre la misma opinión, sólo que a quienes les escuchan les gusta así.
Aborigen (cada vez más perplejo): ¿La misma opinión?
Celtíbero: Sí, verás: imaginemos que tú eres periodista o que has concursado en Gran Hermano o que ha trascendido a la opinión pública que en la cama eres incansable (el aborigen enarca las cejas sorprendido por momentos). Entonces te llama una televisión o una radio y tú, vas y tienes una conversación como las que tienes con tus amigos, sólo que se retransmite para todo el país. En esta conversación tú puedes decir lo que quieras siempre que, si eres socialista, hables bien del Gobierno; y si eres de los populares, hables fatal del Gobierno. Independiente de tu opinión personal que, por supuesto, a nadie le interesa.
Aborigen: Los españoles sois la monda en patinete.

Tras un diálogo como el anterior, uno sabe que el aborigen, cuando se encuentre con sus congéneres, hablará de la existencia de los tertulianos en el mismo tono en el que, como quien comenta las ignaras costumbres de una tribu del Africa Central, habla de que a los celtíberos tiramos al suelo las cabezas de las gambas o pensamos que, si una mujer que tiene el periodo hace mahonesa, la salsa se corta.

Como dijo aquel: así son las cosas, y así se las hemos contado.

3 comentarios:

lolibel dijo...

en vez de explicarle al austriaco todo,traételo de vacaciones y así se enterará mejor ,en sus propias carnes,nada más llegar le robarán la cartera como es natural y así empezará a entender.Un abrazo.

Chus dijo...

que bueno Paco, lo has clavado, si con ra´zón te dije que en esa foto que nos tienes puesta te pareces a Jorge Javier, sin animo de ofender, eh!!!!

Un abrazo y buen finde

Paco Bernal dijo...

Hola a las dos:

Gracias por vuestros comentarios.

A lolibel: lo mejor es lo de "le quitarán la cartera, como es natural" jajajaja. Yo creo que esa parte mejor no se la cuento a los austriacos.

A Chus: Yo creo que la de tertuliano es una profesión que habría que eliminar por el bien de la salud mental de medio país (por no decirte de la salud mental del país entero).

Saludetes :-)