Llamando p´atrás

El poeta Garcilaso de la Vega, gran tuneador de palabras latinas

4 de Noviembre.- En Viena, cerca del Naschmarkt, concretamente en la Pressgasse, ha abierto un bar sudamericano al que, últimamente, voy con mucho gusto. Se llama La Fonda y, a todos mis lectores que vivan en Viena, se lo recomiendo porque es un lugar muy agradable. Por conjeturas, creemos que el dueño es colombiano. Lo que no se puede negar, eso sí, es que es un hombre servicial y todo un profesional de la hostelería. Y que conste que no llevo comisión por hacerle publicidad.



A lo que yo iba: la otra noche – la del sábado- estábamos mi primo y yo sentados tomándonos unas copillas, cuando, a mi espalda, pasó en dirección a la puerta un caballero que, pertrechado de teléfono móvil dijo lo siguiente:

-...Ya, ya lo llamo. Pero es que él “no me responde p´atrás”.

Di un respingo que mi primo no pudo por menos que notar. Nos miramos y, entonces, mi primo, que es hombre agudo, dijo:

-Hablando de bestias, ¿Verdad?

Y yo me eché a reir.

De camino a casa, me puse a pensar en la suerte que tienen los hablantes de idiomas anglosajones en comparación con nosotros, tristes, que utilizamos aún la estructura profunda de lo que le permitió a Julio César contar la guerra de las Galias, o a San Agustín explicar lo buenos que estaremos cuando llegue el jucio final y resucitemos con nuestro cuerpo glorioso.

Los idiomas anglosajones son mucho más de andar por casa y, donde va a parar, mucho más económicos y, por lo tanto, más inclinados a lo abstracto. Generalmente, están compuestos de módulos que, combinados, funcionan como las piezas de Lego. Una estructura que, en español, se da sobre todo para la formación de sustantivos del tipo “paraguas” o “cortafuegos”.

Entre nosotros, son siempre uniones de un verbo y de un nombre. O sea, apegadas a lo concreto, a la solidez del objeto. En los idiomas anglosajones, sin embargo, son muy normales las construcciones de un verbo y una preposición. Que, juntas, forman una entidad con un significado distinto del que tenían las partes separadas. Es el fantástico mundo de los Phrasal Verbs, terror de todos los hablantes de lenguas romances que estudian inglés.

Así, y volviendo a nuestro amigo el sudamericano innovador del idioma, To Call significa llamar, Back, significa “atrás” o marca la dirección “hacia atrás” pero “To Call Back", todo junto, ya significa por sí mismo “Responder”. 

Probablemente, este hombre adoptó la innovación porque algún hablante que a él le pareció prestigioso la había adoptado antes. Y, también muy probablemente, porque le sedujo la longitud del churro (llamémoslo por su nombre ya); longitud que le hizo abandonar la vieja, aburrida y sensata gama de sinónimos que nuestro idioma ofrece (contestar, responder, incluso esa paráfrasis algo cursi “devolver la llamada”).

Pensé también que es así como se producen las innovaciones en el idioma. Innovaciones que se esconden en palabras aparentemente tan sencillas y de uso común como “Joven”. El adjetivo “Joven” fue inventado por Garcilaso de la Vega y rápidamente adoptado por los predicadores culteranistas que, en el barroco, se preciaban de “modernos” y “progresistas”. Con mucho sentido común, aunque escaso éxito, los “conservadores” del idioma, aducían que la palabra “Joven” no era necesaria porque ya había otra, castellana, de recia y antigua tradición, que decía lo mismo: mozo.

Moraleja: en el idioma se impone siempre lo que más le mola a la masa de los hablantes. Aunque vaya en contra del sentido común. Así que es muy probable que mi sobrina o sus hijos terminen diciendo cosas como “Mamá, que estoy con mis amigas. No me dejes llamadas perdidas que no pienso llamarte para atrás”. 



Fe de Erratas: en el post que antecede, la invención de la palabra "Joven" es atribuida por error a Garcilaso de la Vega, cuando en realidad la inventó, mucho más tarde, Don Luis de Góngora.

4 comentarios:

Chus dijo...

Paco, como siempre muy amena tu entrada. Y hablando de spanglis, que lo mismo es introducir palabras inglesas españolizadas en una conversación en castellano, porque te vienen antes a la mente como hacer frases que corresponden a la traducción literal del ingles, así es como se conoce ese tipo de frases en EEUU. Conoces la de vacunar la carpeta? Y la del guachiman? Y la baja policía? Y el grifo? Y arrimar la truca a la banqueta? Hay veces que hablando con sudamericanos en castellano, de repente no has entendido nada. Seguro que si hago memoria me acuerdo de alguna frase o palabra más, de mi época americana.
Un abrazo chavalote.

Noema dijo...

También puede haber sido del alemán "zurückrufen", ¿no?, o los vieneses no lo utilizan ;-)

con Ka dijo...

Es que mira que es barroco el español, tantas palabras para decir tan poco (a veces)...
¡Abrazos!

J.Insausti dijo...

Esto me recuerda a la primera vez que oí a una persona mejicana decir parlantes, refiriéndose a los altavoces de su equipo de música.