Retratos, momentos


31 de Enero.- No es ningún secreto que como fotógrafo aficionado, lo que más me gusta es hacer retratos. En mi opinión, nada puede competir con una foto de una persona. Ni el paisaje más espectacular ni el monumento más impresionante. Un rostro, un cuerpo, una figura humana, siempre nos arranca una reacción emocional. Es inevitable tomar postura ante lo que la imagen de otro ser humano nos sugiere. Por eso he seleccionado hoz algunos de mis retratos favoritos. 


Por ejemplo, el que encabeza estas líneas. Está tomado durante una sesión intensísima en una tarde de circo. Creo que disfruté aquella tarde tanto o más de las imágenes que del espectáculo. Por otra parte, las fotos con llamas y velas siempre son muy resultonas. De esta, me gusta que no se ven los ojos del modelo ni hay en la imagen rastro del público. Lo cual le da a la foto una calidad intimista, un silencio, una paz que me sulivellan, como dijo aquel.


Fotografié a esta pareja por casualidad cuando iba a tomar imágenes para el post que le dediqué a las torres de Alterlaa. Estaban esperando el metro. Me gustó mucho el contraste entre la actividad de ella y la melancólica pasividad de él. Y la cifra: 1989. Es una foto que puede leerse incluso como metáfora política de las dos Alemanias.


Esta foto es era en realidad un descarte. Era de las menos espectaculares de su tanda (la tomé durante el maratón de 2010). Pero me sedujo inmediatamente la expresión de la chica. Se esfuerza tanto por ser simpática, se siente tan guapa...Así que la recorté para que ella estuviera levemente descentrada, situada a la derecha. El aire que hay por arriba también es intencionado.

Cuando me compré mi primer teleobjetivo (un Canon de segunda mano que me costó cien euros) pensé al principio que no le iba a dar ninguna utilidad. Sin embargo, nunca he gastado un dinero que me haya dado más felicidad. Sobre estas líneas, un ejemplo. Es una vendedora del Naschmarkt, un sábado de invierno.

Íbamos por la carretera y de pronto escuchamos una música que salía de una carpa. Era un Frühschoppen (una reunión dominical en la que la gente de una localidad se reúne a comer después de misa). La carpa no era grande, pero podría haber como doscientas o trescientas personas. No fue difícil tomar un par de retratos. Me acuerdo que, días después, viajé a Valencia.


Dejo para el final este retrato de la cantante americana Phillys Pastore tomado en la isla de Mykonos durante las vacaciones de 2009. Me encanta la composición de esta foto, la fuente de luz principal que dibuja la cara de la cantante y la de la vela que sugiere apenas la cara de quien está sentado escuchándola. Siempre dije que se la enviaría. Aun no lo he hecho...

2 comentarios:

emejota dijo...

Paco, me gusta mucho tu blog y te pido permiso para reproducir en el mio una de tus entradas, concretamente la última escrita a tu sobrina, por supuesto dándo publicidad a tus blogs, es lo menos que se puede hacer. Dar a conocer a los amigos la satisfacción de encontrar un blog interesante y a ser posible, inteligente y diferente de lo habitual. Espero tu permiso antes de publicar la entrada en el mio.
Sirva de aclaración que mi hijo, seguramente perteneciente a tu generación trabaja en Frankfurt y allí han nacido mis dos nietos; por tanto mis visitas por la zona germanoparlante son frecuentes y quizás por eso me haya llamado la atención tu blog. Un fuerte abrazo.

Paco Bernal dijo...

Hola Emejota:

Permiso concedido. Ojalá todo el mundo fuese tan educado como tú. Yo estuve una vez en Frankfurt por razones de trabajo y lo que vi, que fue poco, me gustó bastante.

Saludos para ti y, por supuesto, para tu hijo.

Cuidate :-)