Tiempo para el canto



25 de Marzo.- Si una de las características fundamentales de la política española es el uso constante de piadosos eufemismos para encubrir la irrisoria formación académica de diputados, senadores y ministros, la política austriaca se define por ese punto de fantasía salvaje que representan los partidos de ultraderecha.


Pueblan ese área (no tan marginal) de la vida pública austriaca una serie de personas que, de no ser por el insalvable abismo lingüístico, podrían ocupar sin desmerecer una cartera en cualquier gabinete español.

Una de estas personas que están en la política porque tiene que haber de todo es el Sr. Stefan Petzner. Si se consulta su perfil en Wikipedia, se averigua que Herr Petzner, nacido en 1981 (diputado por el BZÖ desde 2008, a la precoz edad de 27 años) estudió una vaporosa disciplina conocida como Publizistik (en España, más o menos, Comunicación Audiovisual). Incluso, la Wikipedia, que todo lo sabe, da el tema de su inacabado trabajo de fin de carrera, por otra parte, muy patriótico: “El poder de la música a través del caso de Udo Jürgens”.

Mis lectores recordarán que Herr Petzner atrajo la atención pública por haberse convertido en “la segunda viuda de Haider” (muchos medios austriacos dijeron con bastante mala baba que había llorado más que Claudia, la viuda oficial). A partir de la pérdida de su mentor (o Lebensmensch, según afortunada acuñación del propio Petzner) su trayectoria parece haberse vuelto una constante lucha porque la gente le tome en serio.

Primero, interpuso una demanda contra el escritor David Schalko a causa de la novela “Noches Blancas” en la que Petzner se sentía desfavorablemente retratado. Demanda que fue desestimada, por cierto.  Más tarde, Petzner, siguiendo el ejemplo de Haider, decidió grabar un tema musical en el que ensalzaba las virtudes de la tierra que le vio nacer. No hay noticia de que el tema fuese un éxito de ventas. Hace poco –no lo contamos aquí- Herr Petzner tuvo otro encontronazo con la justicia, esta vez como imputado, por haber violado el sigilo que teóricamente deben guardar los parlamentarios. Herr Petzner aireó un asunto confidencial. La salida que Stefan encontró para este traspiés no le hizo ganar amigos dentro de su propio partido. Ante el juez que instruía el caso, afirmó haberse ido de la lengua por orden del difunto Haider (el cual, por otra parte, no podía protestar). Esto le valió una severa reprimenda de otros encandilados adoradores del fallecido líder (como el rupestre Uwe Scheuch) para quienes la memoria de Haider es sagrada.

El día de hoy puede representar un escalón más (y no el menos importante) del declinar público de Petzner. En Diciembre de 2010, la policía de Klagenfurt echó el alto a Herr Petzner cuando se encontraba al volante de su Ferrari corriendo a velocidad vertiginosa. Le retiraron la licencia de conducir. Herr Petzner fue sorprendido conduciendo sin carnet otras dos veces más en sendos controles, lo cual le ha valido una sanción de seis meses de retirada del permiso de conducción.

Petzner explicó a los pocos medios que aún le atienden (Heute, el apestoso Österreich) que la causa de su exceso de velocidad había sido una improbable emergencia médica. El caso es que hoy, a causa de sus problemas con la autoridad, Stefan Petzner será relevado de todos sus cargos en la Alianza por el Futuro de Austria (BZÖ). Por lo menos, ahora tendrá más tiempo libre para dedicarse a la canción.

No hay mal que por bien no venga.

Ilustración: Un tipo duro (foto Archivo Viena Directo)