Historias del Bim

10 de Septiembre.- Hoy se ha celebrado en el Museo de los Tranvías de la capital de Austria, el Tramwaytag o día del tranvía 2011.



Como su nombre indica, es una jornada que se dedica a todo lo que rodea a este elemento tan prominente del paisaje urbano de esta ciudad. Los tranvías, en lenguaje coloquial, se llaman Bim. Lo que no mucha gente sabe es de dónde viene el nombre. Cuando se instalaron los primeros tranvías, entonces de tracción animal (caballos) el conductor avisaba a los pasajeros de que el ingenio iba a ponerse en marcha por medio de una campana. La onomatopeya de esta avisadora era Bim Bim Bim, y de ahí, el nombre por el que los vieneses se refieren a este práctico medio de transporte.


Como no podía ser de otra manera, desde que aparecieron en el siglo XIX los tranvías han formado parte de canciones y dichos populares. Por ejemplo, para decir que alguien se ha muerto, los vieneses más castizos dicen que “ha cogido el 46”, que es el que va al Zentralfriedhof o Cementerio Central.


En el museo de los tranvías, situado en el distrito 3, por cierto, me ha pasado una cosa curiosa y muy grata que no quiero dejar de contar a mis lectores. Por primera vez me han reconocido por la calle (y me han parado).


Di que estaba yo ocupado en fotografiar los objetos que se exponen en el museo, cuando un simpático lector se me ha acercado y me ha dicho:


-¿Qué, esto sale hoy en el blog, verdad?


Luego, hemos estado charlando un rato y hemos quedado en que me enviaría un correo para tomarnos un café.


Por cierto, cuando me envíe ese mensaje, le mandaré de vuelta la foto que les he hecho a sus tres acompañantes.


Para ver más fotos de tranvías antiguos y modernos (más algún autobús) mis lectores solo tienen que pinchar aquí.