Evangelina Carrozo mostrando la firmeza de sus carnes durante la última cumbre euro-latinoamericana de Viena (atención a la sonrisilla picarona del guardaespaldas)
Sensual
NOTA: Alguno de los vínculos de este post contiene imagenes no adecuadas para menores. Si eres demasiado joven, o estas imagenes ofenden tu sensibilidad, te sugerimos que te dirigas a otros sitios web más adecuados.
22 de Abril.- Ayer, mientras volvía a casa y pensaba en lo que escribiría hoy (estación de metro de Margarettengürtel) caí en una carencia que me dispongo a reparar.
Después de casi cuatrocientas cincuenta entradas (un porrón) este blog no ha tocado todavía ese delicioso picorcillo en las palmas de las manos, esa sensación de mariposas en el estómago, esa alegría que provoca la necesidad irreprimible de darse cabezazos contra las paredes: o sea, que no he hablado aún de sexo.
No he mencionado , por ejemplo, que Viena está llena de Sexshops muy bien surtidos y muy frecuentados por los aborigenes. Concretamente hay uno manifiestamente elegante enfrente mismo del Saturn, a pocos pasos de la iglesia de Mariahilferstrasse y al ladito del durchgang (pasadizo) que lleva a la Wienzeile y al Naschmarkt.
Los vieneses son unas personas muy desinhibidas para estas cuestiones (vaya usted a saber warum) y se ve entrar a la gente en este comercio, que se llama Sexworld, a comprar todo tipo de adminículos, peras y aparatos electrónicos que te producen gustillo a ritmos diferentes si los conectas a tu reproductor de mp3 –una posibilidad que, por lo visto, hace furor entre los clientes de este establecimiento-.
Parejas y curiosos de todas las edades se complacen con los productos que la industria del caucho crea para el gozo solitario o compartido, y ponderan expertamente su flexibilidad, su tamaño o el realismo de su modelado. Ellas y ellos se prueban por encima prendas interiores de las que despojarse en la intimidad de las alcobas, y se dan suaves zurriagazos con fustas negras para poner coloradilla la parte de su cuerpo que más les suliveye.
Publicidad de los hormigones Moosleitner. Juego de palabras de dificil tradución. El texto dice "Nuestra mejor parte es azul...y lleva GPS" (el slogan juega con el doble sentido de stück como parte, pieza...)

Pero no sólo en este establecimiento puede encontrar solaz el que lo busque. Nada menos que tres negocios dedicados al ramo erótico hay en las cercanías de mi trabajo (y yo curro en un barrio normal).
En mi mismo edificio hay un local que ofrece jugosos entretenimientos al público homosexual, en forma de oscuridades sin sabor a culpa y material audiovisual variado. Frente por frente a mi oficina, hay un local especializado en placeres orientales donde te manosean utilizando técnicas perfeccionadas durante milenios y, cruzando la calle, un garito en el que jacarandosas odaliscas bálticas se dedican al descorche.
En mi barrio (que de particular no tiene nada, y cuando llueve se moja como los demás) hay dos clubes de apariencia más bien farmacéutica y un bar leather en el que, según opiniones autorizadas, llegada la navidad se sirven las galletitas más dulces de los contornos (porque el cuero negro no está reñido con la hospitalidad navideña ,y lo cortés no quita lo carnal).
Aunque siempre es peligroso generalizar, los aborígenes hablan de los placeres venereos con una naturalidad que hace que los españoles nos sintamos Torquemada. En ese sentido yo creo que los austriacos tienen una relación con su cuerpo mucho más desinhibida que los íberos y, a este que escribe, le ha sucedido ir paseando por las orillas del Danubio una tarde cualquiera de domingo y haberse encontrado a dos individuos en plenas maniobras orquestales ante la mirada más o menos disimulada de los transeúntes –ancianas, vendedores de helados con Radio Arabella a todo meter, perros cocker de alegre trotecillo, ciclistas de expresión frígida, patinadores, damas orondas haciendo jogging, etc-.
Uno de los típicos carteles de Palmers: parafraseando el viejo slogan de Abanderado: "Las mujeres usan Palmers porque los hombres compran Palmers"

Eso sí: verbos que empiezan por f los conjugan en todas las posturas, pero es muy raro ver a parejas besándose en el metro (a no ser que vengan de países que no hayan suscrito el tratado de Schengen). En ese sentido los vieneses son muy circunspectos.
Para muestra de la alta temperatura erótica que viven estas calles, aquí dejo una selección de lo más granado de la publicidad pecaminosa que inunda los espacios urbanos. Destacan por méritos propios los anuncios de Palmers (cadena de tiendas de lencería culpable de muchos accidentes en las calles vienesas) y los pimpantes traseros de los integrantes del equipo austriaco de esquí en esta publicidad de la marca Iglo, consagrada al loable fin de que los aborígenes coman más pescadito (aunque sea congelado).
Y la versión inversa: "Los hombres usan Huber porque las mujeres compran Huber".

Los chicos del equipo de esquí austriaco demostrando que nada como el deporte blanco y el pescado para tener unas asentaderas duras y redondas. Por cierto, el jueves, si la vista no me engaña, es Herminator, conocido de mis lectores más atentos por haber hecho de Don Quijote en un anuncio.
Sobran las palabras
Publicidad de los gayumbos Huber aprovechando términos futbolísticos

7 comentarios:

intratable dijo...

En nuestro barrio (que tampoco tiene nada de particular) hay un par o tres de sitios de estilo prostibular.

Y lo del Palmers es alucinante. Hay tantos Palmers por metro cuadrado en Viena como bares en Barcelona o Madrid. Sí, me he pasado un poco, pero no mucho. (Solo en Viena hay 43, contando el del aeropuerto).

¡Saludos!

con Ka dijo...

A los del anuncio de Iglo los tengo yo fichados desde la primera vez que fui a Salzburg en el Lokalbahn. ;)

Realmente lo de la publicidad 'carnal' me tiene sorprendida, porque pensaba que los austríacos eran más bien tradicionales y recatados para esas cosas. Pero veo que en realidad son los bávaros los que no salen del traje regional... :D

m. dijo...

A ver: ¿No habíamos quedado en que en Viena la homosexualidad estaba supermalvistadelamuerte? ¿No habíamos quedado en que eran los más elegantes, decentes y pudorosos del mundo mundial? ¿No habíamos quedado en que tomaquetáaa aquí no hay trabajo?
Yo no entiendo nada.
Y no me parecen tan fuertes los anuncios, sinceramente. Los españoles seguimos ganando por goleada. Venga.

Marona dijo...

Pues por Salzburgo también se lleva el tema erótico. Hay un super-sexshop en la Alpenstrasse que rite tú del Carrefour.
Sitios prostibulares, como dice Intratable, también hay varios, incluídos nuestros vecinos por una temporada hasta que apareció un cartel del ayuntamiento con el que se declaraba Geschlossen das Bordell (me quedé tan de piedra que tuve que correr al diccionario a buscar la palabra para asegurarme de que no era un "false friend")
Besetes marranetes ;)

RBD dijo...

Muy buenas fotos, eh? Se agradece el ejercicio erótico-periodístico en Viena. Un abrazo (menos sensual que el contenido de esta entrada, jeje).

Rafa Barceló Durazo

Paco Bernal dijo...

Hola a todos:
Muchas gracias por vuestros comentarios.
A intratable: el tema este prostibular es como lo de las cárceles. En medio de mi barrio, hay una cárcel -creo que de mujeres- con sus barrotes, sus rejas y su todo. En España las cárceles están a tomar viento de cualquier sitio.
Y lo de Palmers es una proliferación que deja perplejo, es verdad.
¿De verdad las vienesas usan tanta ropa interior erótico festiva que justifique esta abundancia?
a Karmele:es que, claro, tú me vives en Bayern, que no se te olvide que el papa es de allí. Y claro, eso marca. Es el corazón del catolicismo alemán. No he podido encontrar todos los ejemplos que he buscado. Las fotos que he puesto es lo que hay en internet, pero el sexo es un argumento comercial muy frecuente.
a m.: hija, qué preguntas me haces. A ver:
-Los homosexuales están mal vistos por el gobierno, que no les permite matrimoniar, pero eso no significa que haya redadas en las calles ni apedreamientos. Más bien al contrario.
-Elegantes, pudorosos, etc son, pero de una manera diferente de la española. Y ahí está la gracia. Me remito a lo dicho: besarse en el metro no se besan, pero en un momento dado, les entra el apretón...Y arde Troya (no hacer rimas, bitte)
-Lo del trabajo no lo he entendido,lo siento.
-En cualquier caso, la redacción de este blog (resumida en mí mismo) no plantea las relaciones hispano-austriacas en términos de competición ¿Por qué quedarme con uno de los dos países, si la ventaja de esto que me está pasando es que puedo tener lo mejor de los dos mundos?
a Mar: aquí, en las afueras, también hay un sex-shop que alucinas de lo grande que es. Pero es que, pásmate, en el shopping city süd -gran centro comercial de aquí- también hay uno al lado del carrefour (merkur) alucinante. Yo no salgo de mi asombro de la tranquilidad con que lo llevan.
a Rafa: me alegro que las fotos hayan supuesto una alegría para la vista jajaja. También se pretendía eso...Continuará,eh?
Saludos a todos

m. dijo...

Te remitiría a palabras que tú mismo me dijiste en una ocasión, pero da igual. Dejémoslo. Y sí: tener lo mejor de los dos mundos es muy bonito. Per, ¿por qué no puede tenerlo otra gente que aspira a lo mismo? Y, sinceramente, en todas partes se cuecen habas. No me creo eso de Austria wonderland.
Adiós.