Petróleo austriaco (2): Pioneros y esvásticas

¿Qué sería de las motos sin petróleo? (Archivo VD)


30 de Agosto.- Un nombre sin el cual no se puede escribir la historia de la explotación petrolífera en Austria es el del ciudadano británico Keith Van Sickle. El padre de Van Sickle había empezado a tener contacto con la industria petrolera en Canadá, después se había mudado a Polonia donde, por cierto, sus trabajos de perforación tuvieron poco éxito; pero la familia Van Sickle, aparte de cabezota, debía de llevar oro negro en las venas, así que Van Sickle padre se llevó a toda su familia a Queensland, en Australia y, finalmente, a Rumanía, en la región petrolera de Ploesti, en donde, por fin, dio con un yacimiento que, por otra parte, tuvo que destruir en 1916 debido a la peligrosa cercanía de tropas alemanas.

Su hijo Keith estudió en Inglaterra y, al final de sus estudios, viajó a Rumanía. Técnicamente muy versado y animado por los primeros éxitos de las perforaciones en la fosa vienesa, de los que hablábamos en la entrada anterior, Van Sickle hijo se decidió a fundar una empresa y recibió de otro pionero (Friedrich Musil) 48 pozos en los alrededores de las localidades de St. Ulrich y Neusiedl an der Zaya. Las primeras perforaciones de la “Britol Oil Aktiengesellschaft” no fueron muy afortunadas y Van Sickle no consiguió sacar ni una gota de crudo.
Pero Van Sickle era, como su padre (y como Willy Fogg, por cierto) un apostador y, a pesar de haber tenido que vender la mitad de su empresa a una sociedad alemana, para salvar problemas financieros, se contó con sus explotaciones “St Ulrich 1” y “St Ulrich 2” entre los productores de petróleos más exitosos de la zona (motivo por el cual sería acusado de colaboracionista al final de la guerra mundial dado que, en 1939, pocos días antes del estallido del conflicto, el listo de Van Sickle se mudó a Suiza, desde donde dirigió su empresa a salvo de los vaivenes bélicos. Desde su confortable retiro suizo, Van Sickle siguió llevándoselo crudo (y nunca mejor dicho que en esta ocasión) consiguiendo en la temporada de 1941 una producción record de 141.000 toneladas. La empresa de Van Sickle empleaba a una cifra de entre 500 y 600 hombres entre los que se encontraron, como en muchas de aquellos tiempos, forzados franceses y ucranianos, así como prisioneros de guerra.
Pero Van Sickle no fue el único que jugó a ser JR Ewing durante los funestos años de la cruz gamada.
En 1935 se fundó la “Rohöl-Gewinnung AG” (RAG), una empresa dependiente de la Socony-Vacuum Oil Inc. (más tarde Mobil Oil Corporation) y la N.V. de Bataafsche Petroleum Maatschappij (más tarde Royal Dutch Shell) que se convirtieron pronto en las empresas más importantes de la zona.
Sólo la RAG llegó a tener 7000 pozos en activo, en toda la zona de la fosa vienesa. En 1937 encontró, mediante la sonda RAG 2 el yacimiento más grande, situado a unos dos kilómetros al norte de Yisterdorf. Con la anexión a la Alemania nazi en 1938 la RAG, debido a la nacionalidad americana de sus propietarios, fue nacionalizada y su control pasó a la empresa Elwerath y a la Preussischen Bergweks- und Hutten-Aktiengesellschaft (la empresa estatal del Tercer Reich que se dedicaba a estos asuntos).
Después de la conflagración general, los accionistas americanos de la RAG tampoco estuvieron de enhorabuena. La zona en la que se asentaban sus pozos de petróleo había caído en manos de los soviéticos, los cuales se llamaron andana cuando se ejercieron las oportunas reclamaciones postbélicas y renunciaron a devolver los pozos mientras duró la ocupacion de las tres potencias. Como cmpensación, la RAG recibió del entonces tutelado Gobierno austriaco derechos de prospección en la región de la Baja Austria entre 1948 y 1951 (que entonces estaba bajo dominio americano).
Junto a la RAG y la empresa de Van Sickle, durante el dominio nazi operaron la Wintershall AG, la Empresa Alemana de Petróleo (Deutsche Erdöl AG –DEA) así como la Tiefbohr-Aktiengeselschafft (ITAG, participada en su mayoría por la ya mencionada Steinberg-Naphta AG).
Durante los años en que la industria petrolera austriaca estuvo bajo dominio nacional socialista, la región se convirtió en la tercera productora más grande de Europa. Durante la Segunda Guerra Mundial se emprendieron 400 nuevas perforaciones. En el año 1944 se alcanzó el record de producción con 800.000 toneladas de crudo.
Antes de que el Ejército Rojo tomara los campos petrolíferos austriacos se paralizaron las prospecciones y las herramientas y el personal necesario para la explotación de los pozos fue enviado a la Alta Austria. El equipamiento que no se pudo transportar se enterró.
Empezaron los duros tiempos de la posguerra.