Experiencias no aptas para aprensivos

22 de Agosto.- Queridos lectores: escribo esto desde un vuelo de Spanair. En el caso de que lo estéis leyendo significará, gracias a Dios, que no nos hemos dado una piña, y que hemos llegado sanos y salvos a la capital de España. A la paranoia habitual de acechar elementos ocultos de terrorismo islámico entre el pasaje inocente, se ha añadido hoy otra: la de considerar el sitio que la providencia o el autocheck-in le han asignado a uno en el aeroplano. Porque, como me aconsejaba un aborigen hoy, no sin cierto humor (negro):

-Pídete por la cola, que los de la cola sobrevivieron.

Después de mandarle saludos cariñosísimos a la señora madre del agorero, ha resultado que, para el vuelo de hoy, no había más sitios libres que en las alas. O sea, justo encimica de los depósitos de fuel (ole, qué alegría más grande).
“Por lo menos, en caso de siniestro, el asunto quedará rápidamente liquidado, y mis familiares se habrán ahorrado unos gastillos”, he pensado yo, para darme ánimos.
Aunque claro, me he respondido con toda la celeridad, se podrán tomar unos chupitos a mi salud pero, ¿Y la urna coquetona? No me podrán poner en un jarrito encima de la tele, sobre un pañito de ganchillo, para tenerme perpetuamente presente mientras ven Bulevar 21 –hace furor entre las amas de casa hispanas- porque no iban a quedar de mí ni los implantes de titanio que me sujetan el colmillo que tengo de palo

(Bendito sea Dios, qué cosas pienso, toquemos madera, que todavía no hemos ni despegao ni nada).

Es la una y cinco, y las azafatas estrujan pelotillas de goma antiestrés, o le dan incesantemente a los bolígrafos, mientras se pasean arriba y abajo de la aeronave.

(Los tienen cuadraos estas mujeres: hay que ver la calma que aparentan a pesar de todo).

A ver, a ver. Empiezan a dar las instrucciones por la megafonía del avión. Versión bilingüe

(Ay Dios, que esto se mueve ya)

Sigo: eso, las instrucciones, en versión bilingüe: en español y en ese inglés astroso que exhiben mis compatriotas, sólo superado por el de los italianos que es, abiertamente, infame (para qué hablar idiomas, dirán ellos, si Dios nos ha dado el sistema de comunicación por señas más eficiente de la historia).
Cuando la azafata ha dicho lo de “localicen las salidas de emergencia, la más cercana puede estar detrás de usted”, ha habido un par de cabezas que se han vuelto y han mirado como con ansiedad.
Para terminar de enredar la cosa, la sequía de noticias del verano os ha provisto de todo los espeluznantes detalles del accidente aéreo de Barajas, los cuales ahora, mientras iniciamos el despegue, acuden en fila a nuestra memoria.

(Pausa para una ristra de padrenuestros y un par de avemarías. Perdonen la interrupción).

Ay. Hemos despegado. Parece que si novedad.
Creo que voy a comer algo, porque a mí, esto del miedo me da un hambre canina.

Postdata: por cierto, hoy nuestro amigo Haider y nuestro amigo Strache se enfrentan en un duelo a colmillo retorcido moderado por mi Ingrid Turnher. Y yo me lo voy a perder (cachis en los mengues).

9 comentarios:

Una ex-parisina de bote dijo...

No, si hay algo peor que un español o un italiano hablando inglés creo que es un francés hablándolo...No se les entiende un pijo.

Una española en Eslovenia dijo...

Menos mal que todo fue bien. La verdad es que después de todo lo que pasó, quedará el miedo durante un largo tiempo.
Yo vuelo a Espana en diciembre, y ya estoy pensando que el único billete que voy a poder pagar va a ser el del vuelo con el MD...
Lo que sí es cierto es que ahora están más que revisados y que probablemente sea el momento más seguro para viajar.
Me alegro de que aterrizaras sano y salvo :)

amelche dijo...

No eran los de la cola, sino los de las filas 14-17. (Lo digo para cuando vuelvas.)

myriam dijo...

Jajaja como dice una española en eslovenia efectivamente ahora es cuando más énfasis ponen en las revisiones así que no te preocupes, en cualquier caso pienso que lo que nos tenga que pasar nos va a pasar... besos!

myriam dijo...

Jajaja como dice una española en eslovenia efectivamente ahora es cuando más énfasis ponen en las revisiones así que no te preocupes, en cualquier caso pienso que lo que nos tenga que pasar nos va a pasar... besos!

Te de llimona dijo...

Una vez leí un poema que se me quedó grabado: "Hoy conduzco tranquilo, hay un accidente para cada velocidad."
Así de simple, y así de duro.

Paco Bernal dijo...

Hola!
Gracias por vuestros comentarios.
A ex-parisina de bote: cierto: los franceses hablan todos inglés como el inspector Clouseau de la pantera rosa. Qué acentos...
A la española en Eslovenia: he aterrizado sano y salvo (gracias a Dios) pero en Barajas se notaba el estrés, eh? Hoy, también. 55 minutos de retraso.
A Amelche: bienvenida:-) me ha tocado la fila seis, gracias jejeje. De todas maneras, si está de Dios...En fin.
A Myriam: nunca se sabe dónde estará nuestro momento. Igual, yendo por la calle, se te cae un tiesto a la cabeza y patapúm. Así que hay que disfrutar todo lo que se pueda.
A Te de Llimona: un accidente para cada velocidad...Me gusta, se lo tengo que decir a un amiguete mío. Te contesto en cuanto tenga un momento, porque tus preguntas tienen miga.
Saludines,
P.

myriam dijo...

exacto exacto

myriam dijo...

exacto exacto